Santa Catalina

Referencia: 
1103r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Pilar Hernando Pascual y Concepción Verdugo Sanz
  3. Edad del informante: 
    69 y desconocida
  4. Localidad: 
    Campaspero
  5. Provincia: 
    Valladolid, España
  6. Recopilador: 
    Félix Pérez y José Antonio Ortega
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 1 Enero, 1977
  8. Notas: 

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00006A 17).

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Santa Catalina".

    Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

    En esta versión se repiten los hemistiquios de todos los versos de acuerdo al siguiente esquema: "En Burgos hay una niña, / en Burgos hay una niña / que Catalina se llama, ¡y sí!, / que Catalina se llama.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0126

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 72); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 97); Piñero Ramírez (1996: n.º 70); Piñero Ramírez (2004: n.º 54) Piñero Ramírez (2014: n.º 43); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 361).

  10. Resumen: 

    Los padres de la niña Catalina no son cristianos. Su padre la castiga porque no obedece a su madre, que quiere que reniegue de la fe católica. La madre, enfurecida, le ordena hacer a Catalina o a los criados una rueda de navajas. Cuando la niña está humillada y dispuesta a recibir la muerte, Dios o un ángel la llama y le pide que suba al cielo para difrutar de la gloria o ajustarle las cuentas de su anterior vida. En otras versiones, la niña es apuñalada, pero no sufre daño, así que la madre la somete a diversas torturas, de las que sale indemne. Finalmente, es elevada al cielo.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    3. Romancero infantil
  3. ¶: 
    En Burgos hay una niña     que Catalina se llama.
    Todos los días y tardes,     su padre la castigaba
    porque no quería hacer     lo que su padre mandaba.
    La mandó hacer una rueda     de cuchillos y navajas.
    La rueda ya estaba hecha     de cuchillos y navajas.
    Al subir las escaleras,     cae una grande borrasca
    de relámpagos y truenos,     marineritos al agua.