Rosita la cigarrera

Referencia: 
1461r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Trinidad Atasio Laínez
  3. Edad del informante: 
    81
  4. Localidad: 
    Cazorla (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 6 Junio, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

    Agradecemos la colaboración de Miguel Cuadros Arias, responsable del Centro de Adultos de Peal de Becerro (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Otros datos de la informante:
    Trinidad nació en Los Almendros, un cortijo situado en el término municipal de Cazorla, donde ha residido casi toda su vida, aunque sus padres tenían una casa en Peal, donde acudían durante las fiestas. Su padre era natural de Cazorla y su madre, de Quesada.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0000

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 343).

  10. Resumen: 

    Una joven es requerida por un barrendero. Ella lo rechaza por su oficio y porque considera que es demasiado joven para contraer matrimonio. Al final, llega a los treinta años soltera, sola y suspirando por encontrar a un barrendero. El narrador aconseja a las jóvenes que correspondan a sus pretendientes.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.9. Romancero burlesco
  3. ¶: 
    En el jardín del recreo,     debajo de una palmera,
    está Rosa a la sombra,     Rosa la cantinera.
    Timoteo el barrendero,     que al otro su lado se hallaba,
    se ha aproximado a la joven     por ver si la conquistaba.
    Y Rosa le contesta     con la sonrisa en los labios:
    —No pienso ponerme novia     hasta cumplir quince años.
    —Mucho tiempo me se hace,     Rosa, que estés sin novio.
    Tienes las piernas muy gordas     y requieren matrimonio.
    —Si requieren matrimonio,     no va a ser un barrendero,
    que ha de ser más estudiado     porque, si no, no lo quiero—.
    Y Rosa la cantinera,     por ponerse tan soberbia,
    ha llegao a los treinta años     y aún se ha quedao soltera.
    —Ni tengo padre ni madre,     ni cariño ni dinero—.
    Ahora está gritando a voces:     —¡Quién pillara a un barrendero!