Rosita la cigarrera

Referencia: 
1425r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Manuela Bautista López
  3. Edad del informante: 
    83
  4. Localidad: 
    Santo Tomé (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    David Mañero Lozano y Manuel Rodríguez Arévalo
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 9 Mayo, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del MINECO “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P).

    Agradecemos la valiosa colaboración de Rosa Crespo Moreno, responsable del Centro de Adultos de Santo Tomé (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Otros datos de la informante:

    Manuela nació en Santo Tomé, donde ha vivido siempre. Ha trabajado en la agricultura. Sus padres eran naturales de la misma localidad y también trabajaban en el campo.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0000

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 343).

  10. Resumen: 

    Una joven es requerida por un barrendero. Ella lo rechaza por su oficio y porque considera que es demasiado joven para contraer matrimonio. Al final, llega a los treinta años soltera, sola y suspirando por encontrar a un barrendero. El narrador aconseja a las jóvenes que correspondan a sus pretendientes.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.9. Romancero burlesco
  3. ¶: 
    En el jardín del recreo,     debajo de una palmera,
    está tomando la sombra     Rosita la cantinela,
    y al otro lado se hallaba     Doroteo el barrendero;
    todos los días mirando a la joven     a ver si la conquistaba,
    se ha dirigido a ella     diciéndole estas palabras:
    —Mucho tiempo se me hace,     Rosita, que estés sin novio;
    tienes las piernas gordetas,     ya requiere matrimonio—.
    Y la joven le contesta     con la sonrisa en los labios:
    —Yo no me ha de echar novio     hasta cumplir veinte años
    y, si a un caso me lo echara,     no ha de ser un barrendero,
    que ha de ser más estudiante,     si no, yo no lo quiero.
    —A lo muy alto te subes,     Rosita la cantinela,
    no sé si te casarás     o te quedarás soltera.
    [Com.: Y le contesta:]
    —En un jardín tan bonito     no faltará quien me quiera—.
    Mocitas que sois [¿…?]     y oís esta canción verdadera,
    no despreciar a ningún hombre     por muchas faltas que tenga,
    mirad lo que le ha pasao     a Rosa la cantinela,
    de la edad de cuarenta años     y todavía está soltera.
    No tiene padre ni madre,     ni cariño ni dinero,
    y llorando a voces decía:     —¡Quién pillara a un barrendero!