Madre, en la puerta hay un niño

Referencia: 
1505r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Elena Ruiz y otra informante
  3. Edad del informante: 
    45 y sin datos
  4. Localidad: 
    Jerez de la Frontera (Campiña de Jerez)
  5. Provincia: 
    Cádiz, España
  6. Recopilador: 
    María Jesús Ruiz Fernández
  7. Fecha de registro:

    Lunes, 9 Septiembre, 1985
  8. Notas: 

    En esta versión, se repite el último verso.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0179

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 33); Atero Burgos (2003: n.º 62); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 189); Piñero Ramírez (1996: n.º 61); Piñero Ramírez (2004: n.º 48); Piñero Ramírez (2014: n.º 108); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 445, 481 y 493, catalogado como villancico).

  10. Resumen: 

    El niño Jesús llega a la puerta de una casa. La hija de la dueña le informa a esta de que hay en la calle un niño muy hermoso que tiene frío y deciden acogerlo. Una vez que el niño entra en calor, la patrona le pregunta por su procedencia. Él responde: a) que viene del cielo y que está en el mundo para sufrir, b) que viene de lejanas tierras y que su padre es del cielo y él nació en la tierra, c) que es de Belén y que sus padres son del cielo. En algunas versiones, la patrona le ofrece de cenar y le propone que se quede con ella, pero él rechaza su oferta porque quiere mucho a María. Durante la comida, el niño rompe a llorar porque su madre no podrá comer de preocupación o porque es muy pobre. La mujer le ofrece una buena cama para descansar, pero el niño prefiere dormir en el suelo. A la mañana siguiente, Jesús se despide e informa de que pueden encontrarlo en el templo o en el cielo, que es el lugar donde vive. En algunas versiones, el niño vuelve a la casa al día siguiente con un costal de trigo y una peseta para recompensar la caridad de la patrona.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.5.1. Nacimiento e infancia de Jesús
  3. ¶: 
    —Madre, en la puerta hay un niño     más hermoso que el sol bello;
    yo creo que trae frío     porque viene medio en cueros.
    —Pos dile que entre,     se calentará,
    porque en esta tierra     ya no hay caridad—.
    Entró el niño y se sentó,     quiso que se calentara,
    y le pregunta la patrona     de qué tierra y de qué patria.
    —Mi madre es del cielo;     mi padre, también
    y yo bajé a la tierra     para padecer.
    —Hazle la cama a este niño      en la alcoba con primor.
    —No me la haga usted, señora,     que mi cama es un rincón.
    Mi cama es el suelo     desde que nací;
    hasta que me muera     ha de ser así—.
    Al otro día siguiente,     el niño se levantó
    y le dijo a la patrona     que se quedara con Dios,
    que él se iba al templo,     donde era su casa,
    donde iremos todos    a darle las gracias.
    [Com.: Espérate, pero esto sigue todavía más. Al otro día siguiente, el niño se presentó con la mano una peseta y le dijo a la patrona, dice así:]
    A otro día siguiente,     el niño llegó a la puerta
    con un saquito de trigo     y en la mano, una peseta,
    diciendo: —Señora,      tome usted la paga,
    que yo hice anoche     por la madrugada.