Los baturros

Referencia: 
1489r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Cayetana Puertas Rodríguez
  3. Edad del informante: 
    77
  4. Localidad: 
    Laujar de Andarax (Alpujarra almeriense)
  5. Provincia: 
    Almería, España
  6. Recopilador: 
    David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Martes, 26 Junio, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

    Otros datos de la informante:
    Cayetana nació en Laujar de Andarax, donde ha vivido siempre. Ha trabajado como ama de casa. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como agricultor y su madre se dedicaba a las tareas domésticas.

    Pendiente de transcripción musical.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0000

    Fuentes primarias  
    Atero Burgos (2003: n.º 210).

  10. Resumen: 

    Dos baturros son novios. Cierto día, un individuo adinerado le propone matrimonio a la baturra, pero ella lo rechaza. En ciertas versiones, la muchacha regresa a casa y se lo cuenta todo a su madre, que le aconseja dejar a su novio y desposarse con el caballero. El novio descubre el caso y mata al otro pretendiente. El baturro es condenado a prisión. Cuando cumple su condena, se celebra el casamiento.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.3.3. Pasionales
  3. ¶: 
    Una maña en Zaragoza     la pretende un ricachón,
    y la maña, con silencio,    ella le ha dicho que no.
    Ella le ha dicho que no,     se ha marchao para su casa
    a contarle a su mamá     todo lo que a ella le pasa.
    ­­­­―Me pretende un ricachón     que me ha querido matar;
    mi corazón es pa un maño     y no se lo puedo dar.
    —Si te casas con el maño,     has de ser una desgraciá;
    si te casas con el rico,     has de ser afortuná.
    —No me des estos consejos,     que no los puedo tomar;
    mi corazón es pa un maño     y no se lo puedo dar—.
    A eso de la media noche,     ha sentido una guitarra
    y la maña, con silencio,     se ha tirado de la cama,
    se ha tirado de la cama     y se ha asomado al balcón,
    y la maña, con silencio,     estas palabras oyó:
    ―Los dos pelearon     y el rico murió
    de una puñalada     que el maño le dio.
    Adiós, maña de mi vida,    (y) a la cárcel voy por ti.
    Dime si quieres a otro hombre     o solo me quieres a mí―.
    Y a eso de los cuatro años     ha cumplido su condena
    y le pregunta a su madre     si su novia ha sido buena:
    ―Sí que lo ha sido muy buena,     sí que lo ha sido muy honrá.
    ―Prepáreme usted la ropa,     que nos vamos a casar―.
    Todo el pueblo le acompaña     (y) a ese hombre tan honrado,
    que por defender a su novia     cuatro años ha estao encerrado.