Las mozuelas de la alameda

Referencia: 
1513r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Elena Ruiz y otras informantes
  3. Edad del informante: 
    45 y sin datos
  4. Localidad: 
    Jerez de la Frontera (Campiña de Jerez)
  5. Provincia: 
    Cádiz, España
  6. Recopilador: 
    María Jesús Ruiz Fernández
  7. Fecha de registro:

    Lunes, 9 Septiembre, 1985
  8. Notas: 

    Títulos alternativos: Las dos mozuelas.

    Esta versión se canta de acuerdo al siguiente esquema, que se repite en todos los versos: "Estándome paseando / un día por la alameda, / que ya por allí, que ya por allá / un día por la alameda".

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0750

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 95); Flor Salazar (1999: n.º 114); Piñero Ramírez (1996: n.º 92); Piñero Ramírez (2004: n.º 64).

  10. Resumen: 

    Un individuo está paseando cuando se tropieza con dos bellas mozas. Trata de conquistarlas convidándolas a garbanzos, lechuga, pan blanco..., pero ellas declinan sus ofrecimientos con excusas. Finalmente, el galán las convida a turrón y ellas aceptan. Sin embargo, una vez que las mozuelas llegan a su calle, entran en su casa y dejan al conquistador fuera. En ese momento, el muchacho repara en que le han mandado una esquela por debajo de la puerta; en ella, las muchachas lo tachan de ingenuo y le aconsejan que no se fíe de las mozuelas.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.7. Burlescos
  3. ¶: 
    Estándome paseando     un día por la alameda,
    me encontré con dos muchachas,     no me parecieron feas.
    Yo las convidé a garbanzos,     dicen que no tienen muelas.
    Yo las convidé a pan blanco,     dicen que blancas son ellas.
    Yo las convidé a lechuga,     dicen que tienen una huerta.
    Yo las convidé a turrón,     las dos se hicieron señas.
    Una pidió media libra     y otra pidió libra y media.
    Y fue que se las comieron,     las dos se hicieron señas. [Com.]
    Al revolver de una esquina,     está la casa de ellas.
    Ellas se metieron dentro     y a mí me dejaron fuera.
    Por debajo de la puerta     me mandaron una esquela.
    Debajo de una farola,     allí me puse a leerla,
    y en el primer renglón dice:     “¡Vaya el tonto la alameda!
    Y eso les pasa a los tontos     por fiarse de mozuelas”.
    Y eso me ha pasado a mí     por yo fiarme de ellas.
     
    [Com.: Cuando dijimos lo de las señas de antes, es que les gusta a ellas, lo que es el turrón.]