La cruz de piedra

Referencia: 
1428r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Isabel Parra Galera
  3. Edad del informante: 
    56
  4. Localidad: 
    Chilluévar (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo y David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 9 Mayo, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del MINECO “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P).

    Agradecemos la valiosa colaboración de Rosa Crespo Moreno, responsable del Centro de Adultos de Santo Tomé (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Otros datos de la informante:

    Isabel nació en el Cortijo los Torres (Chilluévar), de donde también proceden sus padres y abuelos. Con trece años se mudó a Santo Tomé, donde ha residido a partir de entonces. Trabaja en la agricultura. Asegura que muchos de los romances que va a recitar los aprendió mientras recogía aceituna.

  9. Bibliografía: 

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 316).

  10. Resumen: 

    Una muchacha acude un baile donde se encuentra con un hombre rico que le declara su amor. Ella accede a sus ruegos, pensando que sus intenciones son honestas, pero el joven la abandona. La muchacha da a luz a una niña, a la que cría sola. La niña crece y se convierte en una bella joven. Sin embargo, debido a la grave enfermedad que mantiene a su madre en cama, se ve obligada a mendigar. Cierto día, se encuentra a un caballero que, con el pretexto de darle limosna, la lleva al monte para intentar abusar de ella. Una cruz de piedra que se encuentra en aquel lugar habla y declara que la muchacha es su hija. El hombre recapacita y visita a su antigua amante para pedirle perdón y casarse con ella. La madre sana y los tres viven juntos y felices.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.7. Romances de milagros y apariciones
  3. ¶: 
    Pongan atención, señores,     lo que les voy a explicar:
    un caso que ha sucedido     cerca de Ciudad Real.
    (………………………………)     Había una joven muy bella,
    que era admiración del pueblo     y de oficio, costurera.
    Hicieron la fiesta del pueblo     y, una noche de verbena,
    un caballero muy rico     le pidió bailar con ella.
    La joven, como ignoraba     la falsedad del amor,
    creída en su juramento     le entregó su corazón.
    A los nueve meses justos,     dio a luz una hermosa niña,
    que lo mismo que a su madre     le habían puesto Rosalía.
    Aquella mujer vivía     pensando en su triste sino
    por no decirle a su hija     su padre quién había sido.
    Cayó malita en la cama     (………………………………)
    y los vecinos le ayudaban     en todo lo que podían,
    pero también se cansaban     de darle todos los días.
    Y una mañana temprano,     ya que no tiene pa darle,
    se ha ido la niña hacia el pueblo     con el fin de alimentarle,
    con el fin de alimentarle,     de alimentar a su madre.
    Se ha encontrado a un caballero,     dice:
    ―Caballero, una limosna,     que tengo a mi madre enferma―.
    El caballero, al ver     aquel corazón de cielo,
    le ha dicho: ―Vente conmigo,     que aquí no tengo dinero―.
    Se la ha llevado hacia el monte     aquel corazón de lobo,
    le daba a cambio dinero     lo que valía más que el oro.
    Al oír esto la joven,     horrorizada quedó;
    no sabía su deber:     si salvar su madre o su honor,
    pero salvar a su madre     sería lo más superior.
    Ya que iba el criminal      aquel acto a cometer,
    siente una voz que dice:     ―Criminal, ¿qué va a hacer?
    ¿No ves que es tu propia hija     la que vas a deshonrar?―.
    El hombre quedó parado,     con el semblante de muerte,
    le ha cogido entre sus brazos,     le ha dao un abrazo fuerte:
    (………………………………)     ―Hija de mi corazón,
    dime dónde está tu madre,     que quiero pedirle perdón―.
    Se ha postrado de rodillas     por delante de la cama:
    ―Perdona, mujer querida,     por lo que te he hecho sufrir;
    hoy la mano del Señor     me ha traído junto a ti.
    Vengan médicos y curas,     el juez y la autoridad,
    que hoy en mi arrepentimiento     contigo me voy a casar―.
    Dicen que viven felices     los tres en gracia de Dios,
    pero gracias al milagro     que la cruz de piedra obró.