Inés Marcela

Referencia: 
1347r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Honorata Palomares Campos
  3. Edad del informante: 
    83
  4. Localidad: 
    Porzuna
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    María del Carmen Gómez Domínguez y María Luisa Izquierdo, pertenecientes al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 7 Noviembre, 1981
  8. Notas: 

    La informante indica que recitará un romance que le compró su madre cuando tenía 14 años.

    Otros de la informante

    Honorata nació en Porzuna, pero en el momento de la grabación residía en Malagón, donde se recogió el registro.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 5131

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 192).

  10. Resumen: 

    Un individuo adinerado se enamora de una bella costurera. Él intenta ofrecerle dinero a cambio de su amor, pero ella lo rechaza. Un día al salir de misa, la besa. Ella le da una bofetada y él la amenaza. Esa misma noche, envía al sereno a casa de la muchacha con la excusa de pedir agua o una caja de herramientas. Cuando la madre de la joven abre la puerta, se encuentra con el pretendiente rechazado, que le ordena que le entregue a su hija. Como esta se niega, la asesina. Acto seguido, se acerca al cuarto de la joven y trata de deshonrarla a punta de navaja. Ella pide el favor del sereno, pero este asegura que no puede ayudarla porque está amenazado de muerte. Entonces, golpea las paredes de la casa con las sillas para llamar la atención de las vecinas, pero ninguna sale a socorrerla. Finalmente, muere apuñalada. Al día siguiente, una mujer que les llevaba la leche a diario descubre el crimen. Se celebra el entierro de madre e hija. Las compañeras y la maestra de la joven costurera adornan el ataúd. El criminal va en la comitiva. En algunas versiones, detienen al asesino.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.4.3. Rupturas amorosas: desamor, adulterio, crímenes pasionales
  3. ¶: 
    Señores, en Don Benito,     ¿no sabéis lo que pasó?
    Una niña de quince años     apuñalada murió.
    Al salir de misa de once,     don Carlos el criminal
    le dio un beso a Inés María     y ella le dio una guantá.
    ―Inés María, te pese―.     Y mira si le pesó
    que a la una de la noche     apuñalada murió.
    A la una de la noche,     llama el sereno a la puerta:
    ―Doña Catalina, abridme,     que no sirva de molestia.
    ―¡Ay, molestia no hay ninguna!     ―Se dirige a abrir la puerta.
    Le dieron un fuerte golpe     y le abrieron la cabeza.
    [Com.: Y entonces habla el criminal:]
    ―Entrégate, Inés María,     que tu madre ya murió;
    los desaires que me has dado     ahora te devuelvo yo―.
    ¡Qué vecinas tan ingratas,     qué dormidas no estarían
    que no oían las clamaciones     que daba la Inés María!
    Y a otro día de mañana,     hasta la tierra temblaba
    en ver que los criminales     a las cintas se agarraban.