Gerineldo + La condesita

Referencia: 
1471r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Rosa Puerta Martín
  3. Edad del informante: 
    83
  4. Localidad: 
    Laujar de Andarax (Alpujarra almeriense)
  5. Provincia: 
    Almería, España
  6. Recopilador: 
    David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Martes, 26 Junio, 2018
  8. Notas: 

    La informante asegura que lo aprendió durante la faena de la uva.

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

    Otros datos de la informante:
    Rosa nació en Laujar de Andarax. Ha trabajado como asistenta del hogar y como empleada de un restaurante. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como albañil y agricultor y su madre era ama de casa.

    Pendiente de transcripción musical.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0023+0110

    Fuentes primarias de "Gerineldo"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

    Fuentes primarias de "La condesita"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 8); Armistead (1978: P2 [I7]); Atero Burgos (2003: n.º 41); Checa Beltrán (2005: n.º 15); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 15); Piñero Ramírez (1996: n.º 40); Piñero Ramírez (2004: n.º 3 y 36); Piñero Ramírez (2014: n.º 38); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 365).

  10. Resumen: 

    Resumen de "Gerineldo": La hija del rey requiebra a su criado Gerineldo. Este accede a sus deseos y, en plena noche, se interna en la habitación de la princesa. El rey se despierta temprano y pregunta al resto de los criados por el paradero de Gerineldo. Estos no saben darle respuesta. En otras versiones, el rey se despierta de noche porque sospecha de su hija. Entra sigilosamente en la habitación donde duermen los amantes y deja su espada entre ambos para que sirva como testigo de su presencia. El rey se pregunta qué puede hacer, porque no se ve capaz de matarlos. Al sentir el frío de la espada, la infanta se despierta y, alarmada, le pide a Gerineldo que salga huyendo por el jardín. El rey le intercepta el paso y pide que le explique por qué está tan descolorido. Este le asegura que le ha robado el color una rosa. El rey le pide que no le niegue la verdad y le exige que se case con la infanta. Este se niega porque le ha prometido a la Virgen que nunca se casaría con una mujer de la que hubiese gozado con anterioridad. En algunas versiones, Gerineldo es condenado a muerte, pero escapa hacia tierras lejanas, mientras que la princesa queda en palacio deshonrada o embarazada.

    Resumen de "La condesita": Un conde es reclamado por el rey para ir a la guerra, por lo que se ve obligado a abandonar a su esposa. Antes de marchar, le aconseja a su mujer que, cuando pasen unos años, se case con otro hombre si él no ha vuelto. Una vez cumplido el plazo indicado por el conde, el padre le pregunta a la condesa por qué no contrae matrimonio. Ella le pide permiso para salir a buscar a su marido, ya que está segura de que sigue vivo. Después de un largo peregrinaje, se encuentra con un vaquero y le pregunta por el dueño del ganado, o reconoce los caballos del conde e interroga al paje que los cuida. Descubre que se trata de su marido, que se va a casar al día siguiente. Se encamina al castillo del conde y le pide una limosna; él le entrega una mísera cantidad. La condesa se queja y él le ruega que le declare lo que quiere; ella le responde que su anillo de compromiso. La condesa se despoja de su tosco sayal y el conde reconoce el rico vestido que ocultaba y que él mismo le regaló. En algunas versiones, el noble le pregunta a la peregrina por su procedencia y la interroga acerca de las noticias que tienen en su tierra sobre él. Ella le asegura que tiene mala reputación, ya que ha engañado a su esposa. Acto seguido, le revela su verdadera identidad. En ocasiones, la anagnórisis se produce cuando ella le muestra un lunar o sus joyas. En la mayoría de las versiones, el conde se desmaya al reconocer a su mujer. La prometida maldice a la romera, pero él declara que es su esposa. Anula la boda y vuelve con la condesa a su tierra. En algunas versiones, la prometida se arroja por un balcón o muere repentinamente.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    —Gerineldo, Gerineldo,     mi caballero pulido,
    ¡quién te pillara esta noche     tres horas en tu adormido.
    —No creas que porque sea criado     vas a burlarte tú conmigo.
    —No me burlo, Gerineldo,     que de veras yo a ti te lo digo—.
    A las diez se acuesta el conde,     a las once ya está dormido,
    a las doce Gerineldo     paseando por el castillo.
    Y a otro día por la mañana,     tres horas el sol salido:
    —Levántate, Gerineldo,     que mi padre nos ha sentido,
    que la espada de mi padre     de testigo ha servido.
    —Si tú te casas con mi hija,     tienes que desorillar el mar,
    y en fin que lo desorilles,     ahora tú te puedes casar—.
    —El mar ya está desorillado;     ahora vengo a lo prometido.
    Y, si tu padre no quiere,     tú conmigo te has venido—.
    El rey, como tiene mando,     una quinta ha llamado a echar,
    y le ha tocao a Gerineldo    de sargento, también capitán.
    —Si a los tres años él no viene,    niña, te puedes tú casar—.
    Le ha pedío al padre permiso     para poder irlo a buscar.
    De día por las montañas,     de noche por la oscuridad.
    Se ha encontrado a un pastorcillo     guardando unas pocas vacas:
    —¿De quién son esas vaquitas    con tanto ruido y señal?
    —Señora, son Gerineldo;    mañana se quiere casar.
    Tome usted esta planchilla de oro     y se la echa usted a su portal;
    le pide usted una limosna,    yo creo que se la ha de dar—.
    Ha bajado Gerineldo,    la limosna fue para dar,
    y la mira y le dice    que él parece que la conocía.
    —¡Jesús, qué manos tan pulidas;    en mi vida he visto tal!
    —Si las has visto, Gerineldo,    es que no te acordarás.
    Yo soy tu mujer querida    y esta es tu hija, que es carnal. [Com.]
     
    [Com.: Un cortaor llevaba a una mujer pa que le cogiera las uvas; las ponía en el, en el cajón pa llevárselas a las limpiaoras, y íbamos cantando con lo que sabíamos y otras cosas que no sabíamos, pues se cantaban, como tontos.]