Conde Niño + Gerineldo

Referencia: 
0237r
  1. Alberto Alonso con las informantes de Villanueva de Córdoba
  2. Archivo de audio: 
  3. Informante: 
    Lucía Romero
  4. Edad del informante: 
    78
  5. Localidad: 
    Villanueva de Córdoba
  6. Provincia: 
    Córdoba, España
  7. Recopilador: 
    Alberto Alonso Fernández, Luis Moreno Moreno y José Luis Ventosa Ucero
  8. Fecha de registro:

    Domingo, 4 Enero, 2009
  9. Notas: 

    Títulos alternativos de "Conde Niño": "Conde Olinos", "Conde Olivos", "Amor más poderoso que la muerte", "El amor que venció la muerte", "Los amantes perseguidos", "Los dos amantes", etc.

    Transcripción musical: Luis Moreno Moreno

  10. Bibliografía: 

    IGRH: 0049+0023

    Fuentes primarias de "Conde Niño"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

    Fuentes primarias de "Gerineldo"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

  11. Resumen: 

    Resumen de "Conde Niño": El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. En algunas versiones, la infanta organiza el entierro del conde y profetiza que ella también morirá pronto; en otras, acude a casa de su tía o de su tío en busca de consuelo y desde allí ve pasar la comitiva fúnebre, o bien el tío se muestra piadoso y decide organizar el entierro. Finalmene, la infanta muere de tristeza y entierran su cuerpo en la misma iglesia en la que yace el conde, aunque ella ocupa una posición más cercana al altar debido a que posee sangre real. Los desenlaces pueden ser muy variados: 1) de la tumba de la muchacha o en medio de las dos tumbas, nace un rosal que contiene un letrero inculpando a la reina; esta lo manda arrancar, pero cuanto más lo cortan, más florece; 2) de la tumba de la muchacha nace un manantial que cura la ceguera o la cojera; la reina, que ha perdido la vista o una pierna, intenta utilizarla, pero la infanta se niega a darle agua y le reprocha su mala acción o la deja coja de los dos pies; 3) de la tumba de ella nace un rosal y de la de él un espino que logran alcanzarse; la reina los manda cortar y las almas de los amantes se convierten en dos aves que vuelan juntas por el cielo; 4) en algunas versiones, se encadenan todos estos elementos y se añade alguno más, como por ejemplo, la conversión de las almas en olivos, que le traban el paso a la reina cuando va a misa o le rasgan el delantal o el vestido; el intento frustrado de la reina de dar muerte a las aves o la conversión de los amantes en ermita y en altar de donde brota una fuente curativa que se seca cuando la reina acude a ella.

    Resumen de "Gerineldo": La hija del rey requiebra a su criado Gerineldo. Este accede a sus deseos y, en plena noche, se interna en la habitación de la princesa. El rey se despierta temprano y pregunta al resto de los criados por el paradero de Gerineldo. Estos no saben darle respuesta. En otras versiones, el rey se despierta de noche porque sospecha de su hija. Entra sigilosamente en la habitación donde duermen los amantes y deja su espada entre ambos para que sirva como testigo de su presencia. El rey se pregunta qué puede hacer, porque no se ve capaz de matarlos. Al sentir el frío de la espada, la infanta se despierta y, alarmada, le pide a Gerineldo que salga huyendo por el jardín. El rey le intercepta el paso y pide que le explique por qué está tan descolorido. Este le asegura que le ha robado el color una rosa. El rey le pide que no le niegue la verdad y le exige que se case con la infanta. Este se niega porque le ha prometido a la Virgen que nunca se casaría con una mujer de la que hubiese gozado con anterioridad. En algunas versiones, Gerineldo es condenado a muerte, pero escapa hacia tierras lejanas, mientras que la princesa queda en palacio deshonrada o embarazada.

  12. Partitura: 
  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 

    Mañanita de San Juan,     se levantó Gerineldo
    a darle agua a su caballo     a la orilla del Ebro.
    ―Mientras mi caballo bebe,     esta copla voy a cantar,
    que la oiga la princesa     que está en el palacio real.
    Los pájaros van en  banda     y se paran a escuchar
    y en uno de los balcones     la princesa está asomá:

    ―Gerineldo, Gerineldo,     mi camarero pulido,
    quien te pillara esta noche,     tres horas en mi albedrío.
    ―Como soy vuestro criado,     señora, burláis conmigo.
    ―Créetelo, Gerineldo,     que de veras te lo digo.
    A las diez, se acuesta el rey        y a las once está dormido―.
    A esto de las once y media     se cumple lo prometido.
    Al subir las escaleras,     Gerineldo da un suspiro.
    ―¿Quién me roba mi palacio?,     ¿quién me roba mi castillo?
    ―Soy Gerineldo, señora,     que vengo a lo prometido―.
    Lo ha cogido de la mano,     en su sala lo ha metido;
    se pusieron a jugar      como mujer y marido.
    Rendidos de la batalla,     los dos quedaron dormidos.
    A esto de las once y media,     pide el rey su destino.
    Unos dicen: ―No está en casa―     y otros dicen: ―Ha salido―.
    El rey como to lo sabe,     al cuarto la infanta ha ido;
    se los encontró durmiendo     como mujer y marido:
    ―¿Cómo mato a la princesa     si tengo el reino perdido?,
    ¿cómo mato a Gerineldo     si lo tengo desde niño?
    La espada pondré por medio     para que sirva de testigo―.
    Con la friardor de la espada,     la infanta se ha removido.
    ―Levántate, Gerineldo,     que ya somos descubridos,
    que la espada de mi padre     entre los dos ha dormido.
    ―¿Por dónde me iría, señora,     para no ser conocido?
    ―Márchate por los jardines     cogiendo rosas y lirios―.
    El rey, como to lo sabe,     hacia el encuentro ha salido.
    ―¿Dónde vienes, Gerineldo,     tan afligido y amarillo?
    ―Vengo del jardín de amores     de coger rosas y lirios,
    y una rosa muy infame     mi color se lo ha comido.
    ―No me engañes, Gerineldo,     que con la infanta has dormido.
    ―Máteme, usted, mi buen rey,          si delito he cometido.
    ―No te mato Gerineldo     porque te tengo desde niño,
    y si mato a la princesa,     tengo el reino perdido,
    uqe antes de ponerse el sol,     seréis esposa y marido.
    ―Tengo juramento hecho     con la Virgen de la Estrella
    de no casarme con dama     que haya dormido con ella.