Gerineldo

Referencia: 
0752r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Salvadora Espinosa
  3. Edad del informante: 
    48
  4. Localidad: 
    Almagro
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    María del Mar Santiaga Muñoz, perteneciente al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 14 Noviembre, 1981
  8. Notas: 

    Otros datos de la informante:
    Salvadora Espinosa nació en Almagro, pero a los 14 años se trasladó a vivir a Carrión de Calatrava, donde se recogió el registro. No sabe leer ni escribir.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0023

    Versión publicada en Anaya Flores (2016: pp. 233-234).

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

  10. Resumen: 

    La hija del rey requiebra a su criado Gerineldo. Este accede a sus deseos y, en plena noche, se interna en la habitación de la princesa. El rey se despierta temprano y pregunta al resto de los criados por el paradero de Gerineldo. Estos no saben darle respuesta. En otras versiones, el rey se despierta de noche porque sospecha de su hija. Entra sigilosamente en la habitación donde duermen los amantes y deja su espada entre ambos para que sirva como testigo de su presencia. El rey se pregunta qué puede hacer, porque no se ve capaz de matarlos. Al sentir el frío de la espada, la infanta se despierta y, alarmada, le pide a Gerineldo que salga huyendo por el jardín. El rey le intercepta el paso y pide que le explique por qué está tan descolorido. Este le asegura que le ha robado el color una rosa. El rey le pide que no le niegue la verdad y le exige que se case con la infanta. Este se niega porque le ha prometido a la Virgen que nunca se casaría con una mujer de la que hubiese gozado con anterioridad. En algunas versiones, Gerineldo es condenado a muerte, pero escapa hacia tierras lejanas, mientras que la princesa queda en palacio deshonrada o embarazada.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    —Gerineldo, Gerineldo,     Gerineldito pulido,
    ¡quién te pillara esta noche     (y) en este jardín florido!
    —Como soy vuestro criado,     señora, burláis conmigo.
    —No me burlo, Gerineldo,     que de veras te lo digo.
    —¿En qué hora de la noche     se cumple lo prometido?
    —Entre las doce y la una,     cuando el rey esté dormido,
    con zapatillas de seda     para que no seas sentido—.
    Entre las doce y la una     (y) han dado un fuerte silbido.
    —¿Quién ha sido ese galán,     quién ha sido el atrevido
    que en la reja de la infanta     (y) han dado un fuerte silbido?—.
    El rey que se la conoce,     (y) al cuarto la infanta ha ido;
    los ha pillado a los dos     como mujer y marido.
    —Ay, ¿qué haré yo ahora?     Ay, ¿qué haré yo, Dios mío?
    Pondré la espada por medio,     pa que sirva de testigo—.
    Al refríol de la espada,     la infanta se ha conmovido:
    —Levántate, Gerineldo,     levántate, dueño mío,
    que la espada de mi padre     (y) entre los dos ha dormido.
    —Ay, ¿qué haré yo ahora?     Ay, ¿qué haré yo, Dios mío?
    —Veste por esos jardines     cortando rosas y lirios.
    Si te encuentras a mi padre,     te haces el desentendido—.
    El rey que se la conoce,     (y) al encuentro ha salido:
    —¿Dónde vienes, Gerineldo,     tan trist’y descolorido?
    —Vengo por estos jardines     cortando rosas y lirios,
    y una hermosa maravilla     mi color se lo ha comido.
    —No me niegues, Gerineldo,     que con la infanta has dormido.
    —Mátame usted, mi rey,     si delito he cometido.
    —¿Cómo quieres que te mate,     si te crie desde niño?
    Si mato a mi hija, la infanta,     queda el palacio perdido.
    ¿Cómo mato a Gerineldo,     que lo crie desde niño?
    Para mañana a la noche,     seráis mujer y marido.
    —Tengo juramento hecho     con la Virgen de la Estrella,
    mujer que ha sido mi dama     de no casarme con ella.