El vito + María Antonia + Entierro y boda contrastados

Referencia: 
1270r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Damiana Montenegro Zamorana
  3. Edad del informante: 
    73
  4. Localidad: 
    Hinojosa del Duque
  5. Provincia: 
    Córdoba, España
  6. Recopilador: 
    Alberto Alonso Fernández y Luis Moreno Moreno
  7. Fecha de registro:

    Lunes, 1 Junio, 2009
  8. Notas: 

    En esta versión, se repiten los versos 1, 2 y 8.

    La informante neutraliza /l/ y /r/ en posición implosiva y final a favor de [r].

    Transcripción musical: Luis Moreno Moreno

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 5051+0128

    Fuentes primarias de María Antonia
    Atero Burgos (2003, n.º 180).

    Fuentes primarias de Entierro y boda contrastados
    Atero Burgos (2003: n.º 120); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 167).

  10. Resumen: 

    Resumen de "María Antonia": María Antonia es cuestionada por rechazar a un primo hermano para casarse con un forastero. Ella replica que lo ha hecho porque su primo está gravemente enfermo. En algunas versiones, el primo le reclama, a través de su madre, la devolución de un dinero que le había prestado, y ella le espeta que puede invertirlo en sus exequias.

  11. Partitura: 
  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.4.2. Amor fiel, amores desgraciados, amores contrariados
  3. ¶: 
    Una cordobesa fue     a Sevilla a ver los toros.
    En la mitad del camino,     la cautivaron los moros.
    Con el vito, vito, vito,     con el vito, vito, va.
    No me mires a la cara,     que me pongo colorá.
    —María Antonia, María Antonia,     tú no sabes lo que has hecho,
    olvidar a un primo hermano     por querer a un forastero.
    —No lo desprecio por pobre     ni tampoco por la edad.
    Lo desprecio por enfermo;     yo no sé su enfermedad.
    —Si las ventanas se abrieran,     los balcones a la par,
    María Antonia, te diría     cuál era mi enfermedad.
    Cuando a ti te estén puniendo     el traje para casarte,
    a mí me estarán puniendo     el traje pa amortajarme.
    Cuando a ti te estén echando     el yugo para casarte,
    a mí me estarán echando     la tierra para enterrarme.
    Cuando a ti te estén diciendo:     —Salud para muchos años—,
    a mi madre le dirán:     —Salud para encomendarlo.