El padre usurero

Referencia: 
1264r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Antonia Bernal González
  3. Edad del informante: 
    76
  4. Localidad: 
    Ochavillo del Río
  5. Provincia: 
    Córdoba, España
  6. Recopilador: 
    Alberto Alonso Fernández y Luis Moreno Moreno
  7. Fecha de registro:

    Martes, 17 Noviembre, 2009
  8. Notas: 

    La informante sesea y neutraliza /l/ y /r/ en posición implosiva y final a favor de [r].

    Transcripción musical: Luis Moreno Moreno

  9. Bibliografía: 

    Fuentes primarias
    Atero Burgos (2003: n.º 164)

  10. Resumen: 

    Un señorito se enamora de una joven y le pide al padre de esta que se la entregue a cambio de una finca o de dinero. Él acepta y le indica el momento en que puede encontrarla sola en casa, asegurándole que puede hacer lo que quiera con ella y luego casarse si así es su gusto. Llegado el día, el señorito entra en su casa e intenta forzar a la joven, que logra esconderse en una habitación. Sin embargo, enfurecido, el señorito derrumba la puerta a puntapiés. Una vez dentro, la joven se defiende con un hacha. En el hospital, moribundo, el señorito pide que no le hagan nada a la muchacha, ya que la culpa fue suya y de su padre. Encarcelan al padre. En algunas versiones, la joven se casa con su novio.

  11. Partitura: 
  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.3.2. Amor fiel/feliz
  3. ¶: 
    En un pueblo de Jaén,     cerca de la capital,
    sucede el caso más grande     que suena en la humanidad
    con un padre sin concencia     y un estinto mesurero;
    quiso vender a su hija     por la ambición del dinero.
    Y aquel padre sin concencia     tenía una hija tan bella,
    que el dueño de aquella finca     se había enamorado de ella.
    Y un día le dice su padre:     (……………………………………)
    —Me ha dicho don Nicolás     que te quiere por esposa.
    Serás una mujer rica      y una señora dichosa.
    —Padre de mi corazón,     ya sabes que tengo novio,
    trabajador pero honrado;     ¿pa qué quiero más tesoro?—.
    Y el padre, enfurecido     de aquella contestación,
    fue en busca del caballero     y estas palabras le habló:
    —Mi hija no se convence;     me voy a la capital.
    Ella se quedará sola     y usted la convencerá
    y, después de convencerla,     usted se casa con ella;
    yo me quedaré en la finca.     Después, venga lo que venga—.
    Y el caballero llegó,     la joven estaba barriendo.
    Le pregunta por su padre;     dijo que estaba en el pueblo.
    Y el caballero creído     que todo saldría bien,
    quiso besarla y abrazarla,     pero no hubo na que hacer.
    La joven, enfurecida     y aprovechando el momento,
    se encierra en la habitación     y echa la llave por dentro.
    Y el caballero, enfurecido     de ver fracadado su intento,
    (y) a fuerza de puntapiés,     derriba la puerta adentro.
    Pero, al derribar la puerta,     la joven se preparó
    y, al entrar el caballero,     (y) un hachazo le pegó.
    Y a los gritos acudieron     vecinos y autoridad.
    ……………………………     ……………………………
    —Pido a la justicia,     os pido de corazón,
    no le hagan na a la joven;      la culpa la tengo yo.
    Su padre, por egoísta,    y yo, por ser caprichoso,
    voy a pagar con mi vida     capricho de poderoso.
    Y, ahora que siento morir,     dicha finca dejaré
    (y) a la que me ha dado muerte     por defender su honradez—.
    Se ha casado con su novio;     viven en gracia de Dios
    (y) en la finca de aquel hombre     que por su honra mató.