El milagro del trigo

Referencia: 
1468r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Rosa Puerta Martín
  3. Edad del informante: 
    83
  4. Localidad: 
    Laujar de Andarax (Alpujarra almeriense)
  5. Provincia: 
    Almería, España
  6. Recopilador: 
    David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Martes, 26 Junio, 2018
  8. Notas: 

    En esta versión, se repiten los primeros hemistiquios de los versos 5, 9, 13, 17, 21 y 25.

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

    Otros datos de las informantes:
    Rosa nació en Laujar de Andarax. Ha trabajado como asistenta del hogar y como empleada de un restaurante. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como albañil y agricultor y su madre era ama de casa.

    Pendiente de transcripción musical.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0512

    Fuentes primarias:
    Atero Burgos (2003: n.º 58); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 133); Piñero Ramírez (1996: n.º 57); Piñero Ramírez (2004: n.º 45); Piñero Ramírez (2014: n.º 104).

  10. Resumen: 

    La Virgen y san José huyen de Herodes, que quiere degollar a Jesús. En el camino sufren muchas penalidades (hambre, frío, etc.). En algunas versiones, san José pide limosna a unos ganaderos que le dan pan y cordero. A continuación, se encuentran con un labrador. La Virgen le pregunta qué está sembrando y este le contesta que piedras. Como castigo por su soberbia, todo el campo se convierte en rocas. Más adelante, se encuentran con otro labrador, al que María hace la misma pregunta. Este le contesta que está sembrando trigo para el siguiente año. La Virgen, como recompensa a su amabilidad, le anuncia que al día siguiente encontrará el campo lleno de trigo. A cambio, le pide que si viene alguien preguntando por ellos, le conteste que pasaron por allí cuando se estaba sembrando el trigo. El labrador vuelve a su casa y le cuenta a su mujer el lance. Al día siguiente, reúne a varios peones y marcha a segar el trigo. Mientras siega, se acercan a él unos jinetes para interrogarle acerca del paradero de la Virgen, san José y el niño. El labrador les responde que pasaron por allí cuando estaba sembrando el trigo. Los caballeros quedan apesadumbrados por no poder localizar a Jesús, a quien tenían la intención de matar o de presentarlo a Herodes.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.5.1. Nacimiento e infancia de Jesús
  3. ¶: 
    La Virgen camina a Egipto     huyendo del rey Herodes;
    por el camino han pasado     hambres, fríos y calores.
    Y llevan al niño      con mucho cuidado
    porque el rey de Herodes     quiere degollarlo.
    Caminando como iban,     a un labrador se ha encontrado:
    —Labrador, ¿qué es lo que siembras?     —la Virgen le ha preguntado.
    Y el labrador dice:     —Señora, sembrando
    estas pocas piedras     para que otro año—.
    Fue tanta la conclusión     que el Señor le dio de piedras
    que parecía un peñón     aquella grande hacienda.
    Eso le sucede     a ese labrador
    por ser mal hablado     a nuestro Señor.
    Caminando como iban,     a otro labrador ha encontrado:
    —Labrador, ¿qué estás haciendo?     —la Virgen le ha preguntado.
    Y el labrador dice:     —Señora, sembrando
    este poco trigo     para que otro año.  
    —Termínalo de sembrar     y ven mañana a segarlo,
    que este favor te lo hace     este niño soberano.
    Si a un caso por mí     vienen preguntando,
    responde y dile     que estando sembrando—.
    Estando segando el trigo,     por allí van preguntando
    por una mujer y un niño     y un hombre ya muy anciano.
    Y el labrador dice:     —Cierto es que lo vi;
    estando sembrando,     pasó por aquí—.
    Arrodean los caballos     y mil reniegas echaban
    de ver que no podía ser     el intento que llevaba.
    El intento era     degollar al niño
    para presentarlo     al rey del castigo.