El cura sacrílego

Referencia: 
1429r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Isabel Parra Galera
  3. Edad del informante: 
    56
  4. Localidad: 
    Chilluévar (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo y David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 9 Mayo, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del MINECO “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P).

    Agradecemos la valiosa colaboración de Rosa Crespo Moreno, responsable del Centro de Adultos de Santo Tomé (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Otros datos de la informante:

    Isabel nació en el Cortijo los Torres (Chilluévar), de donde también proceden sus padres y abuelos. Con trece años se mudó a Santo Tomé, donde ha residido a partir de entonces. Trabaja en la agricultura. Asegura que muchos de los romances que va a recitar los aprendió mientras recogía aceituna.

    Pendiente de transcripción musical.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0083

    Fuentes primarias:
    Atero Burgos (2003: n.º 80); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 105); Piñero Ramírez (1996: n.º 77); Piñero Ramírez (2004: n.º 58); Piñero Ramírez (2014: n.º 74).

  10. Resumen: 

    Un sacerdote se enamora de una niña desde que la bautiza. Cuando los padres de esta mueren, aprovecha para requerirla de amores. Un día en que la niña está peinándose al sol, la rapta, la lleva a su casa y la encierra en un cuarto oscuro. Cierto día de Semana Santa, el cura duerme con ella y, esa misma noche o a la mañana siguiente, descubre que la niña ha muerto. Pide ayuda a los vecinos para que saquen de allí el cadáver y lo entierren en secreto. En otras versiones, la niña se niega a acceder a los deseos del cura y este la encierra en un cuarto oscuro. Después de unos meses, ella consiente, pero, cuando el cura la toca, queda muerta. El sacerdote se marcha a la iglesia y, cuando se dispone a decir misa, oye una voz del cielo que le prohíbe seguir adelante. El sacerdote decide peregrinar hacia Roma para expiar sus pecados. En el camino se encuentra con un capuchino o con el papa que le impone dos o tres penitencias: barrer las calles que distan entre dos ciudades, fabricar un gran cirio cuyo pabilón sea él mismo y meterse en un horno. Cuando está desnudándose para cumplir el último encargo, una voz del cielo lo detiene y le asegura que ya puede volver a oficiar.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.5.4. Penitentes y almas en pena
  3. ¶: 
    Un curilla, siendo cura     de la religión mayor,
    se enamoró de una niña     desde que la cristianó.
    Como era tiempo de invierno,     la niña se paina al sol.
    Por allí pasó el curilla,     por allí pasó el traidor:
    ―Dame de tu pecho, niña,     dame de tu pecho amor―.
    La niña, como era niña,     al cura no se negó.
    La ha cogido de la mano     y a su casa se la llevó;
    la metió en un cuarto a oscuras     sin ver la luna ni el sol.
    Otro día por la mañana,     (…………………………………)
    fue al cuarto de la niña,     muerta y fría la encontró.
    Se ha montado en su caballo     y hacia Roma se marchó
    a contarle al padre santo     todo lo que le pasó.
    Le ha echado de penitencia,     de penitencia le echó
    que barriera los caminos     de Zaragoza a Aragón.
    Ya que ha barrío los caminos     de Zaragoza a Aragón,
    le ha echado de penitencia     (…………………………………)
    que se metiera en un horno     a la primera calor.
    Ya que lo iba a hacer,     del cielo bajó una voz:
    ―¡Quítate de ahí, so curilla!     ¡Quítate de ahí, so traidor!
    Vete a decir la misa     y a bendecir al Señor.