Don Bueso

Referencia: 
0335r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Dolores Serrano Caballero
  3. Edad del informante: 
    72
  4. Localidad: 
    Priego de Córdoba
  5. Provincia: 
    Córdoba, España
  6. Recopilador: 
    Alberto Alonso Fernández
  7. Fecha de registro:

    Lunes, 1 Diciembre, 1986
  8. Notas: 

    Títulos alternativos: "Hermana cautiva", "Don Bueso y su hermana", "Don Burgos", "La cristiana cautiva", "El día de los torneos", etc.

    Notas léxicas de Marta Torres Martínez:

    holanda: ‘Lienzo muy fino de que se hacen camisas, sábanas y otras cosas’ (DRAE, 2014). Según observamos en el NTLLE, esta voz se recoge desde los inicios de la tradición lexicográfica: ‘tela de lienzo muy fina de que se hacen camisas para la gente principal y rica. Llamóse así por fabricarse en la provincia de Holanda’ (Diccionario de autoridades, 1726-39, de la RAE).

    Comentario musicológico de Luis Moreno Moreno:
    Esta melodía de arcaicas reminiscencias fue recogida en Priego de Córdoba y es la única versión que hemos encontrado asociada al romance de Don Bueso. Es una melodía en tono menor cuyos dos primeros incisos aparentan un recitado sobre la dominante. El segundo es una variación del primero con un adorno modal que ascienda al tetracordo superior. Los incisos finales recorren pausadamente el camino de descenso hacia la tónica cuya llegada es preparada, además de la sensible, con una fractura rítmica. El ámbito es de una octava disminuida, aunque es evidente que se inscribe en el intervalo de 5ª que forman la tónica y la dominante, más las correspondientes extensiones superior e inferior que dependen de estas notas.
    La estructura de la melodía es la que corresponde al siguiente esquema:
    A  A’  B  C
    a   b   c   d
    Pese a la repetición variada del primer inciso, entendemos que el perfil de la melodía se acomoda al Tipo I de ETZION & WEICH-SHAHAK (1988) pues el punto más agudo se encuentra en el segundo inciso y a partir de este comienza el descenso paulatino que llevará al primer grado.
    El comienzo es tético con la repetición de nota que le da el carácter recitativo y el final femenino.
    Desde el punto de vista rítmico, se nos presenta como una sencilla secuencia en metro ternario hasta que en el último inciso se quiebra con un 6/8. Se trata, por otro lado, de una polimetría muy frecuente en este repertorio.
    El estilo de este tema es narrativo severo.
    Hemos encontrado una variante esta melodía muy cercana a la nuestra en el Romancerillo de Arcos (PIÑERO y ATERO 1986: 171).

    Transcripción musical: Luis Moreno Moreno

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0169

    Fuentes primarias
     Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 4); Armistead (1978: P2 [H2, H3]); Atero Burgos (2003: n.º 43); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 34 y 35); Piñero Ramírez (1996: n.º 42); Piñero Ramírez (2004: n.º 38); Piñero Ramírez (2014: n.º 34); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 377 y 391).

    Estudios
    LÓPEZ ESTRADA, F. (1984). El romance de Don Bueso y la canción de La peregrinita en el cancionero folklórico de Antequera. En De los romances-villancico a la poesía de Claudio Rodríguez: 22 ensayos sobre las literaturas española e hispanoamericana en homenaje a Gustav Siebenmann, 253-263. Madrid: José Esteban; MENÉNDEZ PIDAL, M. (1948). Los romances de don Bueso, BHi, 50, 305-312; PIÑERO RAMÍREZ, P. Manuel (2001). Los montes de Oliva: el encuentro de la canción lírica con el romance en Don Bueso. En Carlos Alvar Ezquerra (coord.), Lyra mínima oral: los géneros breves de la literatura tradicional: actas del Congreso Internacional celebrado en la Universidad de Alcalá, 28-30 octubre 1998, 353-360. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá; PIÑERO RAMÍREZ, P. Manuel (2001). La configuración poética de la versión "vulgata" de "Don Bueso". En Mercedes de los Reyes Peña, Rogelio Reyes Cano, Klaus Wagner (coord.), Sevilla y la literatura: homenaje al profesor Francisco López Estrada en su 80 cumpleaños, 109-132. Sevilla, Universidad de Sevilla.

  10. Resumen: 

    Una niña cristiana es raptada por los moros o se pierde y es recogida por ellos, y es obligada a trabajar como esclava. Sus padres quedan tristes y su hemano comienza a buscarla sin descanso. Esta secuencia se omite en muchas de las versiones. En algunas versiones sefardíes, la niña es raptada por el rey moro, que se la lleva en barco a su castillo. La reina siente celos porque el rey la quiere hacer su enamorada. Para castigarla, la manda a lavar al río, pero ella sigue conservando su belleza inalterable. Un caballero (que se pasea por la morería el día de los torneos, se acerca a la judería en busca de amores o regresa de la guerra) se encuentra con ella, que está lavando en una fuente. Le pide que se aparte para que su caballo beba. Ella le informa de que en realidad no es mora, sino cristiana cautiva. El caballero le pide que le acompañe a España. Aunque ella muestra reticencias (se preocupa por los pañuelos que está lavando y por su honra), él promete que será respetuoso. Cuando llegan a un paraje, ella comienza a llorar o a reír, según la versión, y cuenta que en aquel lugar cazaba su familia, o reconoce un árbol que plantó su hermano. En este momento, el caballero se da cuenta de que se trata de su hermana y, en algunas versiones, la interroga acerca del nombre de sus padres. Regresan a casa y el caballero anuncia la identidad de su acompañante. Existen varios desenlaces:  1) la madre desea saber si la hija conserva la honra, a lo que ella responde afirmativamente. 2) La madre no la reconoce porque viene muy descolorida y le pide que le dé alguna seña para confiar en ella. La muchacha asegura que su palidez se debe a su falta de sustento. Acto seguido, sube a su habitación y se lamenta de que su antigua saya esté rota. La madre la reconoce y le pide que no se preocupe porque le regalará otra. 3) La cautiva narra que ha tenido como medio de vida lavar la ropa de una mora. Transcurrido un tiempo, ella solicita ver a un hijo suyo que está en la morería. Los moros quieren hacerla cautiva, pero ella les dice que viene con su familia y que está solo de visita para bautizar a su hijo. 4) En algunas versiones, probablemente reelaboraciones modernas, los padres reciben a la hija perdida con mucha alegría y se intersan por su vida en tierras moriscas. La muchacha confiesa que los moros que la criaron la querían mucho y eran muy ricos. Asegura que estarán preocupados por ella y le pide al padre que les escriba una carta. Pasados unos días, reciben la contestación: los moros quieren que la muchacha vuelva a su tierra acompañada de su familia. A cambio, les ofrecen tierras y dinero, además de proponerles el casamiento de la antigua cautiva con el hijo del patrón.

  11. Partitura: 
  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.3. Romances sobre cautivos y presos
  3. ¶: 

    ―Quítate de ahí, mora bella;     quítate de ahí, mora linda.
    Deja beber mi caballo     de esta agua cristalina.
    ―Caballero, no soy mora,     que soy cristiana cautiva.
    Me cautivaron los moros     el día de Pascua Florida.
    ―¿Si te quisieras venir     aquí en mi caballería?
    ―Y los pañuelos que lavo     ¿dónde me los dejaría?
    ―Las finos y los de holanda*,     aquí en mi caballería,
    y los otros más inferiores     el río los llevaría―.
    Al pasar por unos montes,     la mora llorando iba.
    ―¿Por qué lloras, mora bella?     ¿Por qué lloras, mora linda?
    ―Lloro porque en estos montes     mi padre a cazar venía,
    y mi hermano Moralejo,     que de compañía traía.
    ―¿Qué es esto que yo estoy oyendo?,     ¡Virgen sagrada María!,
    que pensé traer mujeres     y traigo una hermana mía.
    ―Madre, abra usted la puerta,     ventanas y celosías,
    traigo la reina de Sara     que llora de noche y día.