Don Bueso

Referencia: 
0573r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Herminia López Viñolo
  3. Edad del informante: 
    39
  4. Localidad: 
    La Herradura de Albuñol
  5. Provincia: 
    Granada, España
  6. Recopilador: 
    Antonia Fernández Ormeño y Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Viernes, 19 Enero, 1979
  8. Notas: 

    Títulos alternativos: "Hermana cautiva", "Don Bueso y su hermana", "Don Burgos", "La cristiana cautiva", "El día de los torneos", etc.

    Repite los vs. 2 ("Su hermano la echa a buscar, / su hermano la echa a buscar / por toda la monería, / su hermano la echa a buscar /  por toda la morería"), 4a, 6a, 7a, 9a, 10a, 12a, 13a, 1a, 17a, 19a, 21b y 24a.

    Se produce confusión de /r/, /l/  en posición implosiva, aspiración de -s y ceceo.

    La canción se recogió en Madrid, donde estaba hospitalizada la informante.

    Sobre ésta y otras canciones manifiesta: "Nos juntamos en rueda, nos juntamos así en pelaeros de maíz, en panizos, y nos poníamos a…, a hacer un corro, así como estamos ahora aquí, y nos echábamos las…, las…, las… el maíz, las panochas, en la falda,  y nos poníamos a cantar El carcelero me ronda, La molinera, todas…, todas estas que… ǀ Y cuando cantábamos en el campo, pues a… Los cortijeros…, Los cortijeros, Los merceores… ǀ A la parva, nos poníamos también a la trilla, a trillar, y nos poníamos a la… ǀ Cuando éramos niñas, pues cantábamos a la rueda, la rueda de Matarí, lerí, lerile, En el fondo del mar están las llaves, to eso…, luego también…, pues… ésa, ¿cómo se llama?,  la del… Jardinera, tú que entrastes en el jardín del amor, de las flores que regastes dime cuála es la mejor".

    Ocupación y otros datos de la informante:

    La informante está casada y tiene seis hijos. Nació en La Herradura de Albuñol (Granada) y vive en San Agustín (Almería). Solo escribe su nombre, y apenas lee. Se dedica a las faenas del campo y de la casa.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0169

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 4); Armistead (1978: P2 [H2, H3]); Atero Burgos (2003: n.º 43); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 34 y 35); Piñero Ramírez (1996: n.º 42); Piñero Ramírez (2004: n.º 38); Piñero Ramírez (2014: n.º 34); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 377 y 391).

    Estudios
    LÓPEZ ESTRADA, F. (1984). El romance de Don Bueso y la canción de La peregrinita en el cancionero folklórico de Antequera. En De los romances-villancico a la poesía de Claudio Rodríguez: 22 ensayos sobre las literaturas española e hispanoamericana en homenaje a Gustav Siebenmann, 253-263. Madrid: José Esteban; MENÉNDEZ PIDAL, M. (1948). Los romances de don Bueso, BHi, 50, 305-312; PIÑERO RAMÍREZ, P. Manuel (2001). Los montes de Oliva: el encuentro de la canción lírica con el romance en Don Bueso. En Carlos Alvar Ezquerra (coord.), Lyra mínima oral: los géneros breves de la literatura tradicional: actas del Congreso Internacional celebrado en la Universidad de Alcalá, 28-30 octubre 1998, 353-360. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá; PIÑERO RAMÍREZ, P. Manuel (2001). La configuración poética de la versión "vulgata" de "Don Bueso". En Mercedes de los Reyes Peña, Rogelio Reyes Cano, Klaus Wagner (coord.), Sevilla y la literatura: homenaje al profesor Francisco López Estrada en su 80 cumpleaños, 109-132. Sevilla, Universidad de Sevilla.

    Versión publicada en Anaya Flores (1986: p. 85; música p. 167, vid. p. 243; y 2016: p. 181).

  10. Resumen: 

    Una niña cristiana es raptada por los moros o se pierde y es recogida por ellos, y es obligada a trabajar como esclava. Sus padres quedan tristes y su hemano comienza a buscarla sin descanso. Esta secuencia se omite en muchas de las versiones. En algunas versiones sefardíes, la niña es raptada por el rey moro, que se la lleva en barco a su castillo. La reina siente celos porque el rey la quiere hacer su enamorada. Para castigarla, la manda a lavar al río, pero ella sigue conservando su belleza inalterable. Un caballero (que se pasea por la morería el día de los torneos, se acerca a la judería en busca de amores o regresa de la guerra) se encuentra con ella, que está lavando en una fuente. Le pide que se aparte para que su caballo beba. Ella le informa de que en realidad no es mora, sino cristiana cautiva. El caballero le pide que le acompañe a España. Aunque ella muestra reticencias (se preocupa por los pañuelos que está lavando y por su honra), él promete que será respetuoso. Cuando llegan a un paraje, ella comienza a llorar o a reír, según la versión, y cuenta que en aquel lugar cazaba su familia, o reconoce un árbol que plantó su hermano. En este momento, el caballero se da cuenta de que se trata de su hermana y, en algunas versiones, la interroga acerca del nombre de sus padres. Regresan a casa y el caballero anuncia la identidad de su acompañante. Existen varios desenlaces:  1) la madre desea saber si la hija conserva la honra, a lo que ella responde afirmativamente. 2) La madre no la reconoce porque viene muy descolorida y le pide que le dé alguna seña para confiar en ella. La muchacha asegura que su palidez se debe a su falta de sustento. Acto seguido, sube a su habitación y se lamenta de que su antigua saya esté rota. La madre la reconoce y le pide que no se preocupe porque le regalará otra. 3) La cautiva narra que ha tenido como medio de vida lavar la ropa de una mora. Transcurrido un tiempo, ella solicita ver a un hijo suyo que está en la morería. Los moros quieren hacerla cautiva, pero ella les dice que viene con su familia y que está solo de visita para bautizar a su hijo. 4) En algunas versiones, probablemente reelaboraciones modernas, los padres reciben a la hija perdida con mucha alegría y se intersan por su vida en tierras moriscas. La muchacha confiesa que los moros que la criaron la querían mucho y eran muy ricos. Asegura que estarán preocupados por ella y le pide al padre que les escriba una carta. Pasados unos días, reciben la contestación: los moros quieren que la muchacha vuelva a su tierra acompañada de su familia. A cambio, les ofrecen tierras y dinero, además de proponerles el casamiento de la antigua cautiva con el hijo del patrón.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.3. Romances sobre cautivos y presos
  3. ¶: 
    Su madre se pone loca,      su padre llora y suspira,
    su hermano la echa a buscar      por toda la monería. [Com.]                    
    —Y apártate, mora bella,     y apártate, mora linda,
    que beba agua mi caballo     de este agua cristalina.
    —No soy mora, caballero,     que soy de España cautiva;
    me cautivaron los moros,     día de Pascua Floría,
    estando cogiendo flores     con tres amiguitas mías.
    —¿Te quieres venir a España      (y) aquí en mi caballería?
    —¿Y mi honra, caballero,      dónde me la dejaría?
    —En el filo de mi espada     (y) aquí la llevas ceñida.
    —¿Y la ropa que yo lavo     dónde me la dejaría?
    —La de seda y la de holanda     (y) al río abajo iría,
    y la de menos valor     (y) aquí en mi caballería.
    —No me hables, no me hables     (y) hasta los montes de Oliva.—
    Llegó a los montes de Oliva,     la cautiva se reía.
    —¿Por qué te ríes, mora bella,     por qué te ríes, mora linda?
    ¿Te ríes de mi caballo       o de mi espada ceñida?
    —No me río de tu caballo      ni de tu espada ceñida;
    me río que estos son los montes     donde mi papá venía,
    donde mi papá venía      (y) a cazar como él sabía.
    (....................................)     y por compaña traía
    y a mi hermano don Enerce.     (....................................)
    Abrió los ojos del cielo      y dijo: —¡Jesús, María,
    que pensé traer mujer,   y traigo una hermana mía!
     
     
    [Com.: Es que es mu repetía… Repite las palabras dos o tres veces.]