Conde Niño + Gerineldo + La condesita

Referencia: 
0159r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    María Herreros Blázquez
  3. Edad del informante: 
    77
  4. Localidad: 
    Benatae
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Marta Urea Herrador y Sergio López Rueda
  7. Fecha de registro:

    Viernes, 30 Octubre, 2015
  8. Notas: 

    Títulos alternativos de "Conde Niño": "Conde Olinos", "Conde Olivos", "Amor más poderoso que la muerte", "El amor que venció la muerte", "Los amantes perseguidos", "Los dos amantes", etc.

    Pendiente de transcripción musical

    Ocupación y otros datos de la informante: 
    María Herreros Blázquez, nacida en Segura de la Sierra, se considera propia de Benatae al vivir allí desde los tres años. Actualmente reside en Puente de Génave. Se ha dedicado a las labores del hogar.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049+0023+0110

    Fuentes primarias de "Conde niño" 
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389). 

    Fuentes primarias de "Gerineldo"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

    Fuentes primarias de "La condesita"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 8); Armistead (1978: P2 [I7]); Atero Burgos (2003: n.º 41); Checa Beltrán (2005: n.º 15); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 15); Piñero Ramírez (1996: n.º 40); Piñero Ramírez (2004: n.º 3 y 36); Piñero Ramírez (2014: n.º 38); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 365). 

  10. Resumen: 

    "Conde Niño": El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. La infanta muere de tristeza. La almas de los amantes adquieren distintas apariencias (de flores, animales u objetos), que son también perseguidas por la reina, quien recibe un castigo final en algunas versiones.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 

    [Com. 1]
    Gerineldito pulido,     la mañana de san Juan
    baja su caballo al agua     a las orillas del mar.
    Mientras el caballo bebe     una dama echa un cantar:
    —¡No bebas agua, caballo!,     ¡no bebas agua, animal!
    Estás bebiendo salobre     y a punto de reventar.
    —Señora, soy su criado     y usted se quiere burlar.
    —No me burlo, Gerineldo,     que te digo la verdad.
    ¿Quién te cogiera esta noche     dos horas en mi albedrío?
    —Pues, ¿a qué hora, señora,     se cumple lo prometío?
    —Desde las doce a la una,     que mi padre está dormío—.
    Desde las doce a la una,     Gerineldo andó el camino
    con zapatillas de seda     para no ser conocío.
    La dama estaba despierta     y los pasos ha sentío,
    y al sentir aquellos pasos     al rechazo le ha salío.
    Se pusieron a luchar     los dos a brazo partío
    y en medio de la luchada     los dos quedaron dormidos.
    Llama el rey a Gerineldo     que le suba los vestidos.
    Unos dicen: “Aquí está”;     otros dicen: “Ha salido”.
    El rey, que cayó en sospecha,     de su cama se ha salido,
    ha tirado de su espada      y entre los dos la ha metido.
    —¡Levántate, Gerineldo,     que los dos somos perdidos!,
    que la espada de mi padre     está puesta por testigo.
    —¿Por dónde me iré, señora,     para no ser conocido? 
    —Pues vete por el jardín     cogiendo rosas y lirios. [Com. 2]
    —¿De aónde viene, Gerineldo,     tan triste y descolorido?
    No me niegues, Gerineldo,     con la princesa has dormido.
    —No le niego a usted, señor,     que yo he sido el atrevido.
    [Com. 3: Entonces él decide de irse, y no sé si me falta algo aquí. (…) Ahora le dice él a ella:]
    —Si a los diez años no vuelvo,     tú ya te puedes casar—.
    Pasa uno, pasan dos;     los diez han pasado ya.
    Un día puestos en la mesa     su padre le dijo ya:
    —¿Hija, por qué no te casas?      —Padre, ¿¡quiere usted callar!?
    Tengo una carta en mi pecho,     Gerineldo vivo está.
    Si usted me diera licencia,     a buscarlo iría ya.
    —La licencia tienes dada     y también la libertad—.
    Ha salido de romera     por los pueblos a buscar.
    De día por los caminos,     de noche por la ciudad.
    Ha llegado a un gran rebaño     con mucho yerro y señal. [Com. 4
    —¿De quién es este ganado     con tanto yerro y señal?
    —Es del conde Gerineldo,     mañana se va a casar.
    —Toma este doblón de oro     y llévame a su portal—.
    Ha pedido una limosna     que Gerineldo va a dar.
    Al pedirle la limosna,     mirando se quedan ya:
    —¡Oh, qué ojos de ramera!,     en mi vida he visto tal.
    —Si los habrás visto, conde,     pero no te acordarás.
    [Com. 5: Y ya el hombre, como el que a mí me la enseñó era tan mayor, y recuerdo que estaba pasando | le pasó como a mí me está pasando ahora, que entorpecía un poco y ya se me fue a u- | a decir que los garbanzos en remojo, los garbanzos de la boda, pa hacer la comida de la boda, serían garbanzos una de las cosas, que los mandaran a un hospital, a, a | que los donaran a un hospital pa que se los comieran, que no se desperdiciaran y, y la carne, y la carne y los garbanzos, aquello, que lo mandaran al hospital.]
    —Que me voy con mi romera,     que es mi mujer natural,
    que un día se entregó a mí     sin mirar (…)
    [Com. 6]

    [Com. 1: Una canción muy antigua que no quisiera yo que se me perdiera porque es una canción, digamos, histórica, la canción de Gerineldo. (…) Es un romance, el romance de Gerineldo, que lo aprendí cuando tenía nueve años y me lo enseñó un abuelo que tenía noventa y cinco y aquello lo aprendí en Benatae, sí, en Benatae, un abuelo que le decían “Antonio Córdoba”.

    [Com. 2: Es que se trata, el | esto es un romance del mozo del rey y la hija del rey. Era la, la doncella era, o sea, la muchacha era la reina, la hija del rey, y estaba enamorá del criado, de Gerineldo, y el padre, pues claro, cómo iba a querer el rey al criado. Pero la | ¿él cómo se iba a atrever a eso?, pero ella se lanzó y fue na más que… ¡que eran otros tiempos!]

    [Com. 4: Yerro es las señales que llevan los animales, las marcas que llevan pa saber de quién son.]

    [Com. 6: El hombre ya… y yo era chica pero me daba cuenta que aquello no, no me cuadraba el remate como tenía que ser, que yo de entonces ni sabía muchas cosas lo que quería decir. No sé ya cómo terminar, si lo tuviera escrito lo podría terminar. (...) Y ya. Y ya.]