Conde Niño + Gerineldo

Referencia: 
1194r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Encarna Ruiz
  3. Edad del informante: 
    75
  4. Localidad: 
    Priego de Córdoba
  5. Provincia: 
    Córdoba, España
  6. Recopilador: 
    Miriam Pimentel García e Irene Pimentel Reina
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 3 Enero, 2018
  8. Notas: 

    Títulos alternativos de "Conde Niño": "Conde Olinos", "Conde Olivos", "Amor más poderoso que la muerte", "El amor que venció la muerte", "Los amantes perseguidos", "Los dos amantes", etc.

    Debido a problemas técnicos, no aparece en el registro sonoro el inicio del primer verso.

    Otros datos de la informante:

    Encarna nació en Priego de Córdoba, aunque durante su niñez vivió en una pedanía cercana, llamada Aldea de la Concepción. Se ha dedicado a tareas agrícolas y ha sido casera de La Ginesa, antigua casa de campo de Niceto Alcalá-Zamora, durante nueve años.

    Elena Pimentel, cuya voz ha quedado registrada en el archivo sonoro, es amiga de la familia de Encarna.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049+0023

    Fuentes primarias de "Conde niño" 
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

    Fuentes primarias de "Gerineldo"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

  10. Resumen: 

    Resumen de "Conde Niño": El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. La infanta muere de tristeza. La almas de los amantes adquieren distintas apariencias (de flores, animales u objetos), que son también perseguidas por la reina, quien recibe un castigo final en algunas versiones.

    Resumen de "Gerineldo": La hija del rey requiebra a su criado Gerineldo. Este accede a sus deseos y, en plena noche, se interna en la habitación de la princesa. El rey se despierta temprano y pregunta al resto de los criados por el paradero de Gerineldo. Estos no saben darle respuesta. En otras versiones, el rey se despierta de noche porque sospecha de su hija. Entra sigilosamente en la habitación donde duermen los amantes y deja su espada entre ambos para que sirva como testigo de su presencia. El rey se pregunta qué puede hacer, porque no se ve capaz de matarlos. Al sentir el frío de la espada, la infanta se despierta y, alarmada, le pide a Gerineldo que salga huyendo por el jardín. El rey le intercepta el paso y pide que le explique por qué está tan descolorido. Este le asegura que le ha robado el color una rosa. El rey le pide que no le niegue la verdad y le exige que se case con la infanta. Este se niega porque le ha prometido a la Virgen que nunca se casaría con una mujer de la que hubiese gozado con anterioridad. En algunas versiones, Gerineldo es condenado a muerte, pero escapa hacia tierras lejanas, mientras que la princesa queda en palacio deshonrada o embarazada.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    [Gerineldo] madrugaba     la mañana de san Juan
    a darle al caballo agua     a la orillita del mar.
    Mentras el caballo bebe,     Gerineldo echó a cantar.
    La pincesa, en el balcón,     lo ha emprecipiado a llamar:
    —Gerineldo, Gerineldo,     Gerineldito pulido,
    ¡cuánto tuviera tres años     abrazándome contigo! [Com.]
     
    [Com.:
    Encarna: —Eso, pues las viejas mus las cantaban allí, en los rincoros mentras estábamos arrancando aceitunas o apañando hojas, cantaban ellas. Y luego cantaban las de la copla.
    Elena: —Mientras deshojaban las..., las mazorcas pa los colchones.
    Encarna: —Y es que antes había munchas…, munchas coplas que venían en unos papelillos escritos, que las comprabas.]