Conde Niño + Gerineldo

Referencia: 
0018r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    María Cervera y Aquilino Pérez Pérez
  3. Edad del informante: 
    63 y 67
  4. Localidad: 
    Zagra
  5. Provincia: 
    Granada, España
  6. Recopilador: 
    José Manuel Pedrosa
  7. Fecha de registro:

    Domingo, 29 Diciembre, 1991
  8. Notas: 

    Títulos alternativos de "Conde Niño": "Conde Olinos", "Conde Olivos", "Amor más poderoso que la muerte", "El amor que venció la muerte", "Los amantes perseguidos", "Los dos amantes", etc.

    Se repiten los octosílabos 3-4, 13-14 y 17-18.

    La informante indica que este romance se cantaba en invierno junto a la lumbre.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049+0023

    Fuentes primarias de "Conde niño" 
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

    Fuentes primarias de "Gerineldo"
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

  10. Resumen: 

    "Conde Niño": El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. La infanta muere de tristeza. La almas de los amantes adquieren distintas apariencias (de flores, animales u objetos), que son también perseguidas por la reina, quien recibe un castigo final en algunas versiones.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 

    Mañanita, mañanita,     mañanita de San Juan,
    Saqué mi caballo al agua,     a la orillita del mar.
    Mientras mi caballo bebe,     las sirenas a cantar.
    Águilas que van volando     se van quedando a mirar,
    y la reina, como niña,     al balcón se fue a asomar.
    ―Gerineldo, Gerineldo,     Gerineldito pulío,
    ¿quién te pillara esta noche     tres veces en mi albedrío?
    ―Como soy vuestro criado,     queréis burlarse conmigo.
    ―No es burlarse, Gerineldo,     que de veras te lo digo.
    A las diez se acuesta el rey,     a las once está vestido.
    Entre las doce y la una,     podéis rondar mi castillo
    con zapatitos de seda     para no ser descubrido.