Conde Niño

Referencia: 
0853r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    María del Carmen Hernández Lozano
  3. Edad del informante: 
    25
  4. Localidad: 
    Los Pozuelos de Calatrava
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    María del Carmen Hernández Lozano, perteneciente al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Martes, 10 Noviembre, 1981
  8. Notas: 

    La informante le da el título de Romance del conde Olinos.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049

    Versión publicada en Anaya Flores (2016: p. 204).

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

  10. Resumen: 

    El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. La infanta muere de tristeza. La almas de los amantes adquieren distintas apariencias (de flores, animales u objetos), que son también perseguidas por la reina, quien recibe un castigo final en algunas versiones.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    Madrugaba el conde Olinos,     mañanita de San Juan,
    a dar agua a su caballo     a las orillas del mar.
    Mientras su caballo bebe,     canta un hermoso cantar;
    las aves que van volando     se paraban a escuchar.
    ―Bebe, mi caballo, bebe,     bebe, Dios te libre del mal,
    de los vientos de la tierra     y de las furias del mar―.
    En altas torres del palacio     la reina le oyó cantar:
    ―Mira, hija, cómo canta     la sirenita del mar.
    ―No es la sirenita, madre,     que esa tiene otro cantar;
    es la voz del conde Olinos     que por mis amores va. 
    ―Si es la voz del conde Olinos,     yo le mandaré matar,
    porque para casar contigo     necesita sangre real―.  
    Guardias mandaba la reina     al conde Olinos buscar:
    ―Que le maten a lanzazos     y echen su cuerpo a la mar―.
    La infantita con gran pena     no cesaba de llorar.
    Él murió a la medianoche     y ella  a los gallos cantar.