Conde Niño

Referencia: 
0845r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Teodosia de los Ríos Conde
  3. Edad del informante: 
    70
  4. Localidad: 
    Pesquera de Duero
  5. Provincia: 
    Valladolid, España
  6. Recopilador: 
    Joaquín Díaz y José Delfín Val
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 1 Enero, 1977
  8. Notas: 

    En esta versión, se repiten tres veces los segundos hemistiquios de todos los versos.

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00002 25).

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Conde Niño".

    Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

    Otros datos de la informante:

    Teodosia de los Ríos nació en Pesquera de Duero el 26 de marzo de 1907 y reside en Tudela de Duero desde los 21 años.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

  10. Resumen: 

    El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. La infanta muere de tristeza. La almas de los amantes adquieren distintas apariencias (de flores, animales u objetos), que son también perseguidas por la reina, quien recibe un castigo final en algunas versiones.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    Paseaba Fernandito     por las orillas del mar.
    Mientras su caballo bebe,     (y) él echa un dulce cantar.
    La reina le estaba oyendo     desde su palacio real:
    ―Mira, hija, cómo canta     la serenita del mar.
    ―Madre, no es la serenita,     ni lo es, ni lo será,
    que es la voz de Fernandito,     con quien yo me he de casar.        
    ―Mira, hija, si te casas,     a los dos mando matar―.
    La reina, como era reina,     la entierran en un altar;
    Fernandito, como conde,     tres pasitos más atrás.
    Y del cuerpo de la reina,     salió un dulce manantial
    donde los cojos y ciegos,     allí se van a curar.
    La reina se quedó ciega     y allí se fue a curar:
    ―Agua, agua, fuentecita,     para estos ojos curar.
    ―Cuando yo era pequeñita,     me mandasteis a matar
    y ahora que soy fuentecita,     (y) agua no te quiero dar.