Conde Niño

Referencia: 
1086r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Pilar Hernando Pascual
  3. Edad del informante: 
    69
  4. Localidad: 
    Campaspero
  5. Provincia: 
    Valladolid, España
  6. Recopilador: 
    Félix Pérez y José Antonio Ortega
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 1 Enero, 1977
  8. Notas: 

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00006A 10).

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Conde Niño".

    Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

    En esta versión, se repiten tres veces los segundos hemistiquios de todos los versos.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

  10. Resumen: 

    El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. En algunas versiones, la infanta organiza el entierro del conde y profetiza que ella también morirá pronto; en otras, acude a casa de su tía o de su tío en busca de consuelo y desde allí ve pasar la comitiva fúnebre, o bien el tío se muestra piadoso y decide organizar el entierro. Finalmene, la infanta muere de tristeza y entierran su cuerpo en la misma iglesia en la que yace el conde, aunque ella ocupa una posición más cercana al altar debido a que posee sangre real. Los desenlaces pueden ser muy variados: 1) de la tumba de la muchacha o en medio de las dos tumbas, nace un rosal que contiene un letrero inculpando a la reina; esta lo manda arrancar, pero cuanto más lo cortan, más florece; 2) de la tumba de la muchacha nace un manantial que cura la ceguera o la cojera; la reina, que ha perdido la vista o una pierna, intenta utilizarla, pero la infanta se niega a darle agua y le reprocha su mala acción o la deja coja de los dos pies; 3) de la tumba de ella nace un rosal y de la de él un espino que logran alcanzarse; la reina los manda cortar y las almas de los amantes se convierten en dos aves que vuelan juntas por el cielo; 4) en algunas versiones, se encadenan todos estos elementos y se añade alguno más, como por ejemplo, la conversión de las almas en olivos, que le traban el paso a la reina cuando va a misa o le rasgan el delantal o el vestido; el intento frustrado de la reina de dar muerte a las aves o la conversión de los amantes en ermita y en altar de donde brota una fuente curativa que se seca cuando la reina acude a ella.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    —Mira, hija, qué bien canta     la serenita del mar.
    —Madre, no es la serenita     ni lo es ni lo será,
    es la voz de Fernandito,     con quien me voy a casar.
    —Mira, hija, si te casas,     a los dos mando matar—.
    El lunes por la mañana,     los dos juntos a enterrar.
    La hija, como era reina,     la entierran en un altar;
    Fernandito, como conde,     tres pasitos más atrás.
    Y del cuerpo de la reina     se ha formado un manantial
    donde los cojos y ciegos     allí se van a curar.
    Su madre se quedó ciega     y allí se fue a curar
    y, al llegar allí la reina,     la fuente paró de dar:
    —Date, date, fuentecita,     para estos ojos curar.
    —Cuando yo era pequeñita,     usted me mandó matar.
    Ahora que soy fuentecita,     agua no la quiero dar.