Conde Niño

Referencia: 
1033r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Amalia Gómez
  3. Edad del informante: 
    72
  4. Localidad: 
    La Overuela
  5. Provincia: 
    Valladolid, España
  6. Recopilador: 
    Joaquín Díaz González
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 1 Enero, 1977
  8. Notas: 

    En esta versión, se pronuncia: "bum, bum, bum" después de los primeros hemistiquios de todos los versos, exceptuando los de los versos 5, 6, 9 y 10.

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00005A 62).

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Conde Niño".

    Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

    Otros datos de la informante:

    Amalia Gómez nació en La Overuela y reside en Valladolid. Su padre era molinero de San Román de Hornija. Vivió también en Arrabal de Portillo.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

  10. Resumen: 

    El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. En algunas versiones, la infanta organiza el entierro del conde y profetiza que ella también morirá pronto; en otras, acude a casa de su tía o de su tío en busca de consuelo y desde allí ve pasar la comitiva fúnebre, o bien el tío se muestra piadoso y decide organizar el entierro. Finalmene, la infanta muere de tristeza y entierran su cuerpo en la misma iglesia en la que yace el conde, aunque ella ocupa una posición más cercana al altar debido a que posee sangre real. Los desenlaces pueden ser muy variados: 1) de la tumba de la muchacha o en medio de las dos tumbas, nace un rosal que contiene un letrero inculpando a la reina; esta lo manda arrancar, pero cuanto más lo cortan, más florece; 2) de la tumba de la muchacha nace un manantial que cura la ceguera o la cojera; la reina, que ha perdido la vista o una pierna, intenta utilizarla, pero la infanta se niega a darle agua y le reprocha su mala acción o la deja coja de los dos pies; 3) de la tumba de ella nace un rosal y de la de él un espino que logran alcanzarse; la reina los manda cortar y las almas de los amantes se convierten en dos aves que vuelan juntas por el cielo; 4) en algunas versiones, se encadenan todos estos elementos y se añade alguno más, como por ejemplo, la conversión de las almas en olivos, que le traban el paso a la reina cuando va a misa o le rasgan el delantal o el vestido; el intento frustrado de la reina de dar muerte a las aves o la conversión de los amantes en ermita y en altar de donde brota una fuente curativa que se seca cuando la reina acude a ella.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    Marcelino madrugaba     una mañana de san Juan
    a dar agua a su caballo     a la orillita del mar.
    Mientras el caballo bebe,     Marcelino se puso a cantar.
    Y la reina le está oyendo     a la orillita del mar:
    ―Mira, hija, qué bien canta     la serenita del mar.
    ―No es la serenita, madre,      ni lo es ni lo será,
    que es el hijo del rey conde     que me viene a mí a buscar.
    ―Si te viene a buscar, hija,     le mandaremos matar.
    ―Si le mandan matar, madre,     a mí me manden degollar―.
    Y, a la mañana siguiente,     ya la llevan a enterrar,
    y ella, como hija del rey,     la entierran al pie el altar,
    y a él, como hijo del rey conde,     un poquito más atrás.