Conde Niño

Referencia: 
0960r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Francisco Cuenca Álvaro
  3. Edad del informante: 
    10
  4. Localidad: 
    Ciudad Real
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    María del Prado Cuenca Redondo, perteneciente al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Jueves, 20 Enero, 1983
  8. Notas: 

    El informante indica que el título de esta canción, que aprendió de una vecina, es Romance del conde Olinos.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0049

    Versión publicada en Anaya Flores (2016: p. 199).

    Fuentes primarias
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 11); Armistead (1978: P2 [J1]); Atero Burgos (2003: n.º 4); Checa Beltrán (2005: n.º 1); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 3 y 4); Piñero Ramírez (1996: n.º 2); Piñero Ramírez (2004: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 8); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 389).

  10. Resumen: 

    El conde canta mientras su caballo se detiene a beber agua. Al escucharlo la reina, confunde su voz con la de una sirena, impresión que la infanta desmiente al desvelar que es su amante quien canta. La reina ordena que atrapen y maten al conde. En algunas versiones, la infanta organiza el entierro del conde y profetiza que ella también morirá pronto; en otras, acude a casa de su tía o de su tío en busca de consuelo y desde allí ve pasar la comitiva fúnebre, o bien el tío se muestra piadoso y decide organizar el entierro. Finalmene, la infanta muere de tristeza y entierran su cuerpo en la misma iglesia en la que yace el conde, aunque ella ocupa una posición más cercana al altar debido a que posee sangre real. Los desenlaces pueden ser muy variados: 1) de la tumba de la muchacha o en medio de las dos tumbas, nace un rosal que contiene un letrero inculpando a la reina; esta lo manda arrancar, pero cuanto más lo cortan, más florece; 2) de la tumba de la muchacha nace un manantial que cura la ceguera o la cojera; la reina, que ha perdido la vista o una pierna, intenta utilizarla, pero la infanta se niega a darle agua y le reprocha su mala acción o la deja coja de los dos pies; 3) de la tumba de ella nace un rosal y de la de él un espino que logran alcanzarse; la reina los manda cortar y las almas de los amantes se convierten en dos aves que vuelan juntas por el cielo; 4) en algunas versiones, se encadenan todos estos elementos y se añade alguno más, como por ejemplo, la conversión de las almas en olivos, que le traban el paso a la reina cuando va a misa o le rasgan el delantal o el vestido; el intento frustrado de la reina de dar muerte a las aves o la conversión de los amantes en ermita y en altar de donde brota una fuente curativa que se seca cuando la reina acude a ella.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    Madrugaba el conde Olinos,     mañanita de San Juan;
    va a dar agua a su caballo     a las orillas del mar. 
    Mientras el caballo bebe,     él canta dulce cantar;
    todas las aves del cielo     se paraban a escuchar,
    caminante que camina     olvida su caminar,
    navegante que navega     la nave vuelve hacia allá.
    La reina estaba labrando,     la hija durmiendo está:
    ―Levantaos, Alba niña,     de vuestro dulce foljar;
    sentiréis cantar hermoso     la sirenita del mar.
    ―No es la sirenita, madre,     la de tan bello cantar,  
    sino es el conde Olinos     que por mí quiere finar.
    ―Si por tus amores pena,     ¡oh, mal haya su cantar!
    Y porque nunca los goce,     yo le mandaré matar.
    ―Si le manda matar, madre,     juntos nos han de enterrar―.
    Él murió a medianoche,     ella a los gallos cantar.
    A ella como hija de reyes     la entierran en el altar,
    a él como hijo de conde     unos pasos más atrás.
    De ella nació un rosal blanco,     de él nació un espino albar.
    Crece el uno, crece el otro,     los dos se van a juntar.
    Las ramitas que se alcanzan     fuertes abrazos se dan
    y las que no se alcanzaban     no dejan de suspirar.
    La reina llena de envidia     ambos los mandó cortar; 
    el galán que los cortaba     no cesaba de llorar.
    De ella naciera una garza,     de él un fuerte gavilán;
    juntos vuelan por el cielo,     juntos vuelan par a par.