Conde Claros en hábito de fraile

Referencia: 
0712r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Consuelo Molina
  3. Edad del informante: 
    19
  4. Localidad: 
    Malagón
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    Belén Fuentes y Juana Segovia, pertenecientes al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Jueves, 15 Enero, 1981
  8. Notas: 

    Notas léxicas:

    con el con: el sentido es "con el conque", "con que". Se usa coloquialmente como sustantivo, con el significado de ‘condición con que se hace o se promete algo’ (DRAE: 2014). Ya en el Dic. de Autoridades (T. II: 1729: p. 468) se dice: “Suelese usar [con que] vulgarmente como nombre substantivo”,  aunque en el ejemplo tomado de Quevedo aparece escrito junto: “acompañado de conques”.

  9. Bibliografía: 

    IGRH: 0159

    Fuentes primarias 
    Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 2); Armistead (1978: P2 [B]); Atero Burgos (2003: n.º 3); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 38); Piñero Ramírez (1996: n.º 1); Piñero Ramírez (2014: n.º 6).

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
  3. ¶: 
    Isarda se paseaba     por una sala brillante.
    Pasó por allí Mariano     y recordó a los amores.
    ―¡Isarda, quién te pillara     (y) esta noche en mis ardores!
    ―Esta noche y otra noche     y las que sea menester;
    pero ha de ser con el con*     que nadie debe saber―.
    Otro día por la mañana     (y) en el corte se sabía:
    ―Yo he dormido con una dama,     más bonita no la había―.
    Llama su padre a la Isarda:     ―Isarda del alma mía,
    si acaso fuera verdad,     la cabeza cortaría;
    y si acaso fua mentira,     reina de España serías―.
    Ya la meten en un cuarto     donde bordaba y cosía,
    y la pobre de la Isarda     (y) ella embarazada se vía.
    ―¡Si abajara un pajarillo     de esos que saben volar,
    le escribiría una carta     (y) al conde de Blancamar!―.
    Ya ha bajado el pajarillo     y en su pico se la da:
    ―Y la pobre de la Isarda     ya te la van a quemar.
    ―La quemen o no la quemen,     a mí lo mismo me da;
    siento lo que lleva dentro,     que es mi sangre original―.
    Le pide la ropa el conde,     de cura se la pondrá.
    ―Retírese la justicia,     si se quieren retirar,
    que la Isarda es muy niña     y se quiere confesar.
    ¿Tú has amado a algún hombre     o lo has dejado de amar?
    ―Yo no he amado a ninguno,     na más que al conde de Blancamar;
    y si he amado a otro,     a mí lo mismo me da.
    ―No te se dará lo mismo,     que delante de ti está.
    Retírese la justicia,     si se quieren retirar,
    que la Isarda es muy mía     y me la vengo a llevar.
    ―Con Dios, padre, con Dios, madre,      (……………………)
    que con mi esposo me voy;     (……………………)
    la lumbre se queda echada,     que quemen a un animal,
    que eso ha sido un delito     de la Isarda quemar.