Boda no celebrada

Referencia: 
1345r
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Inocencia Ponga, Amparo Alonso y Prisciliana Herrero
  3. Edad del informante: 
    58, 62 y 75
  4. Localidad: 
    Alcuetas
  5. Provincia: 
    León, España
  6. Recopilador: 
    Joaquín Díaz González y José Luis Alonso Ponga
  7. Fecha de registro:

    Jueves, 1 Enero, 1981
  8. Notas: 

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00014 05)

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Copla de ciego".

    Se repiten los primeros hemistiquios de los versos 3, 7, 11, 15, 19 y 23.

  9. Resumen: 

    Una muchacha rica es obligada a casarse con un joven al que no quiere. Una vez realizados todos los preparativos de la boda, la novia decide anular el compromiso. Va a casa de su tía, quien le aconseja que no salga de allí. La boda se suspende y toda la comida del convite se echa a perder. El romance termina con una advertencia del novio a los mocitos para que se casen por amor y no por interés, ya que podría acaecerles lo mismo que él.

  1. Categoría:

    Romancero
  2. Subcategoría:

    2.3.1. La conquista amorosa, amores contrariados, amores desgraciados
  3. ¶: 
    El catorce de septiembre,     una chica en Villapalos,
    se marcha de casa,     se fue en ca su tía,
    se fue en ca su tía     por ver lo que pasa.
    —Mire usted, querida tía,     los ratos que estoy pasando,
    me quieren amonestar     con la Virgen del Rosario—.
    Su tía la dice     con mucho cariño:
    —No vayas a casa,     quédate conmigo—.
    A eso del oscurecer,     la familia determina
    por ver si la hacen casar     con el que ella no quería.
    Como es machacante,     a su casa vuelve
    por ver si sus padres     convencerla pueden.
    —No me convencen los hombres     aunque tengan muchas leyes,
    que me ha convencido un chico     de los Acarabancheles—.
    Su tía la dice     con mucho cariño:
    —No vayas a casa,     quédate conmigo—.
    Para celebrar la boda     es preciso hacer el gasto:
    convidar a la familia     y matar algún lechazo.
    Y, para refresco,     también hacen falta
    confites y almendras,     que ya están en casa.
    Como la boda iba mal,     los dulces ya no han chocado,
    los dulces, como tan dulces,     algunos se han amargado.
    —¡(Y) vaya (y) el caso     que a mí me ha ocurrido!;
    después de hacer gastos,     quedar aburrido.