La muchacha que se robó el duende y los hijos que tuvo con él

Referencia: 
0180n
  1. Retrato de la informante
  2. Archivo de audio: 
  3. Informante: 
    Estefany Ferrufino
  4. Edad del informante: 
    18
  5. Localidad: 
    San Lorenzo
  6. Provincia: 
    Valle, Honduras
  7. Recopilador: 
    Fernanda María Martínez Reyes
  8. Fecha de registro:

    Martes, 10 Agosto, 2010
  9. Notas: 

    Notas léxicas de Marta Torres Martínez

    cipote: ‘El Salv., Hond. y Nic. niño (persona que está en la niñez)’ (DRAE, 2014).
    Según observamos en el MdD, este término es lematizado por los diccionarios académicos a partir del DRAE (1925): ‘El Salv. y Hond. Chiquillo, pilluelo’. La marca diatópica relativa a Nicaragua (Nic.) se incorpora en el Suplemento del DRAE (1970). En el ámbito no académico, como vemos en el NTLLE, vuelve a ser Alemany Bolufer en su Diccionario de la lengua española (1917) quien incluye por vez primera cipote: ‘Amér. En Salvador y Honduras, chiquillo, pilluelo, muchacho’.

    Ocupación y otros datos de la informante: Estefany Ferrufino, nacida en Teupasenti (El Paraíso, Honduras), es estudiante.

  10. Bibliografía: 

    Esta narración fue recogida en Martínez Reyes (2016: n.º 49).

  1. Categoría:

    Narrativa
  2. Subcategoría: 
    2.4.2. Sobre duendes
  3. ¶: 

    Dicen…, dicen que, en un cerro, como nosotros tenemos un lugar que se llama Los Duendes, salen tres duendes: el azul, el rojo y el verde.
    Eh…, había un | Dicen que hay una muchacha donde…, que vive ahí cerca de nosotros, vecina, dice que, que cuando ella está…, | la edad, más o menos tenía catorce o quince años, y dice que a ella le salió un día un duende en forma del novio […] Ella tenía planeado irse con él. Y dice que cuando eran como las | Ella tenía más o menos calculado a las cinco. Llegan las cinco, y se dicen que se van encontrar en Los Duendes, o sea, el lugar donde nosotros vivimos […]
    Y dice que, que ella se fue y se encontró al duende. O sea, ella no sabía que era el duende, sino que estaba en la forma, sí, en el novio. Y dice que ella se fue, y le dijo que para dónde la llevaba, y le dijo que la iba a llevar a la casa de él. Se la llevó a un cerro, pero a la altura de un cerro, que había una casita que era chiquita, una casa que ni ella cabía. Y le dice:
    —¿Esta es tu casa?
    —Sí —le dice—, esta es mi casa.
    Y dice que ella, dice que ella dice:
    —¡No, esta no es tu casa! ¡Vos vivís allá, allá más lejos que una casa! ¡No, no; esta no es la casa, que yo te conozco!
    Y dice que le dijo él:
    —¡Aquí vamos a vivir!
    Y de un solo se le hizo un niño. ¡Un niño se le hizo! Barbudo, pelón, tenía la barba que casi le caía. Sí, o sea ese, el duende, como ellos son como un niño, enanitos. Entonces dice que le dice:
    —¡No, vos no sos mi novio! —le dice.
    —¡Pues sí, lo voy a ser! ¡Soy el duende azul! —le dice.
    Dicen que el azul significa espíritu malo, el rojo significa que no le gusta la sangre, que son | no les gusta que haiga gente con sangre. Y el verde no sé lo que significa. Ese es el único que no sé qué significa. Son malos, dicen. Dice, entonces dice | Ella ya había escuchado la historia de los duendes.
    Entonces dice, dice que ella | Bueno, entonces dice que, en la noche, sin darse cuenta tuvo relaciones con él y quedó embarazada. Y al siguiente día tenía cuatro. ¡Porque de un día para otro ya están los niños! Sí, y dice que tuvo cuatro. Y dice que él vino y le dice:
    —¡Me tenés que dar cuajada! ―y ella le dio― ¡Pero te lavás las manos!
    Y entonces ella vino sospechando que los duendes no les gustaba lo sucio. A ellos solo les gusta que las cosas estén nítidas. Y entonces vino ella y esperó cuatro días sin bañarse. ¡Sin bañarse, sin nada! Y dice | Bueno, viene él y quiere otra vez tener relaciones con ella y le dice:
    —¡Ufa, qué hiede aquí! ¡Parece que no se han bañado! —dice—. ¡Andá, bañate!
    Entonces ella vino, y no le hizo caso y no se bañó. Y le dice:
    —¡Mejor andate de mi casa, que no me gustan las bestias!
    Y dice que ella se fue, con los cuatro hijos que tenía con él. En un día dicen que tienen cuatro hijos, como… Yo no sé qué es. Entonces, entonces dice que ella se fue y los cipotes ahí están todavía. Ahí están. Pero dicen que esos cipotes* | dice que, cuando ya tienen la mayoría, como a los nueve, se los lleva él. […] Ella no puede tener hijos ya, porque él la dejó sin tener hijos. Ella nunca va a poder tener hijos. Ya con uno, ya | El novio dice que el novio ya no la quiere; no la quiso después. Ya como a los cuatro, seis años se los lleva él. Dice que a ella, a los cuatro o cinco años, esos cipotíos ya no van estar al poder de ella, porque esos se los va a llevar él. ¡Así que ellos van hacer más duendes!

  4. Subcategoría

    2.4.2. Sobre duendes