La mata de albahaca [ATU 879]

Referencia: 
0233n
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Gregorio García
  3. Edad del informante: 
    90
  4. Localidad: 
    Alcaudete
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo y Marta Urea Herrador
  7. Fecha de registro:

    Jueves, 16 Marzo, 2017
  8. Notas: 

    capachos: en el archivo sonoro, capaches.

    Notas léxicas de Marta Torres Martínez:

    capacho: en el TLHA se registran seis acepciones que documentan esta voz directamente a la provincia de Jaén: (i) ‘recipiente en el que se recogen las aceitunas’ (también en la provincia de Granada, Almería, Huelva y Málaga), (ii) ‘recipiente en el que se transportan las aceitunas’ (también en la provincia de Granada), (iii) ‘espuerta para transportar la aceituna al molino’ (Cazalilla, Espeluy, Mengíbar), (iv) ‘recipiente de pleitos de forma alargada con tapa donde se echa la aceituna una vez recogida en la espuerta y pasada por la criba’ (Baeza y Torredonjimeno), (v) ‘espuerta de esparto con capacidad para media fanega de aceituna’, y (vi) ‘horón que sirve de medida para la aceituna en parte de la provincia de Jaén. Su cabida es poco más o menos la fanega’.

    Ocupación y otros datos del informante:

    Gregorio García nació en una aldea de Alcaudete y se trasladó al centro de la localidad hace 18 años. Durante su vida se ha dedicado a la agricultura e informa de que aprendió las composiciones que recita de una profesora suya, de avanzada edad, que conocía un amplio repertorio de piezas tradicionales.

    Quede constancia de nuestro agradecimiento a la directora del Centro de Participación Activa de mayores de Alcaudete, Manuela Vadillo Torres, por cedernos un espacio para realizar las entrevistas.

  1. Categoría:

    Narrativa
  2. Subcategoría: 
    1.4. Cuentos de fórmula
  3. ¶: 

    Esto era un rey que vivía en un, en un… palacio y en frente había una casa, un hombre que tenía tres hijas, viudo, que tenía tres hijas. Y estaban allí ellas solas y el padre se iba por ahí, que era marchante, y se iba y tardaba unas semanas en venir. [¿…?] y estaba regando, estaba en el barco [¿…?] y la mayor salió a regar las macetas. Y dice:
    —¿Señorita que riega la albahaca, cuántas hojitas tiene la mata?—
    Y la niña que no supo contestarle, le dio vergüenza y se metió dentro. Y a otro día dice:—¡Yo no salgo más!, que este se está divirtiendo…— Y entonces sale la otra y hizo la misma operación:
    —¿Señorita que riega la albahaca, cuántas hojitas tiene la mata?—
    Tampoco supo contestarle. Sale la más chica: —¡Po ahora voy a salir yo!— Sale y dice:
    —¿Señorita que riega la albahaca, cuántas hojitas tiene la mata?—
    Dice: —Yo tengo..., muy gran caballero, ¿me puede decir las estrellas que hay en el cielo?—
    Entonces él dijo “pruf”. Dice:  —¡Yo me meto!— Él no supo contestarle. Entonces pues ya dice:
    —¡Esta me la paga a mí! Bueno si me la paga… ¡y tanto!—
    Coge el hombre, se disfraza de…, de pescaero, apaña unos borricos y unos capachos*, [¿…?], y las cajas, sale el pescao… Y ya por la anochecer llega a la puerta de la casa, dice:
    —Mira, si queréis hacer el favor de recogerme aquí, que se me ha hecho tarde y no tengo ahora donde parar…
    —¡Oy, que no!, que estamos aquí solas ¡No!
    —Yo, lo que vengo aquí es a tratar como se merece—. Dice: —Yo no necesito ningún dormitorio ni na, yo con el aparejo de mi borrico hago mi cama, allí duermo y allí me quedo y ya mañana me voy y aquí no molesto na—.
    Bueno, pues se acuesta el hombre, se pone allí con su jarapa, hace su cama y sale la chica y dice, que era la más espabilá, dice:
    —Pescaero, ponte unas sardinicas, ¿no?—
    Dice: —Pero me tienes que dar un beso—
    Y le dice: —[¿…?]— Le dio tres besos. Le dio las sardinas y tres besos que le costó. [¿…?]. Al otro día se fue pa su casa y [¿ya estaba allí?] y sale la niña de la albahaca y dice:
    —¿Señorita que riega la albahaca, cuántas hojitas tiene la mata?—
    Y dice: —¿Y usted, caballero, puedes decirme las estrellitas que hay en el cielo?—
    Y dice: —¿Y a ti que te [¿…?] de los tres besos que le diste al pescaero?—. Ahora a ver por dónde vengo yo.
    Dice: —¡Pues ese me la paga a mí! ¡El [¿…?] me la tiene que pagar!—
    Dice | Se para ella y ya el hombre se pudo un poquillo delicao y estaba… | muy delicao, y entonces cogió ella, se disfrazó de médico se puso el [¿…?], [¿ató?] un caballo, iba con su caballo por el pueblo y [¿…?] un médico bueno. Y va y le dice:
    —Mire, ¿usted es un médico bueno?— Él tenía una cosa que ya no sabía cómo se iba a curar. Y llega ella y dice: —[¿…?], ¿esto tiene alguna cura?— Y dice: —Senor doctor, ¿qué pasa?—
    Y dice: —Na, ¡esto tiene un arreglo mu bueno!— Dice: —Tú tienes pues… | que yo tengo un caballo, y lavándole el culo, si usted quiere y si no esto no…  Le tiene que dar tres besos en el culo a mi caballo—.
    Y: —Bueno, pues ya está—.
    Le lavan el culo, se lo fregaron, se lo limpiaron… bueno, le dio tres besos al caballo en el culo y entonces pues |
    Y a otro día pues salió jardín. Salió y dice:
    —¿Señorita que riega la albahaca, cuántas hojitas tiene la mata?—
    Y dice:  —¿Y usted, como caballero, puedes decirme las estrellas que hay en el cielo?—
    —¿Y a ti qué [¿…?] los besos que te dio el pescaero?
    —¿Y a ti qué [¿…?] los besos que le diste a mi caballo en el culo?
    —¡Bueno, otra vez! ¡Po esas me las paga!—
    Entonces, como era el rey ordenó decir que quería que fueran de aquella casa dos doncellas y una preñá.
    Y: —¡Madre mía! ¿Cómo vamos a ir si preñá no hay ninguna?—
    La más chica: —¡Anda, déjalo! Eso lo apaño yo—.
    Llega y se vistieron, y se puso ella y se metió una almohada [¿…?]
    Dice: —¡Ya estamos aquí!
    —Bueno, pues pedid lo que queráis que aquí en palacio… | ¡Lo que os apetezca pedidlo!—
    Dice: —Lo que yo quiero no hay aquí.
    —¿Cómo que no hay aquí?, que aquí hay de to.
    —¡Que lo que yo quiero no hay aquí!
    —Bueno, ¡dígame usted lo que usted quiere!
    —Yo quiero que nieve la sal.
    —¡Pues tampoco puede ser dos doncellas y una preñá!—

  4. Subcategoría

    1.4. Cuentos de fórmula