El lagarto de la Magdalena

Referencia: 
0364n
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Juan Checa Liébana
  3. Edad del informante: 
    57
  4. Localidad: 
    Jamilena
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    José Checa Beltrán
  7. Fecha de registro:

    Lunes, 1 Diciembre, 1980
  8. Notas: 

    Debido a problemas técinos, no se aparece en el archivo sonoro la palabra "lagarto" transcrita en la primera línea.

  1. Categoría:

    Narrativa
  2. Subcategoría: 
    2.4.3. Sobre demonios y seres monstruosos
  3. ¶: 
    [Informante:] Decía que había un [lagarto] que a to el que pasaba la Malena, a to el que pase-, el que pasaba se lo comía.
    [Recopilador:] El lagarto, ¿no?
    [Informante:] El lagarto. Un lagarto mu grande, que a to el que pasaba, lo cogía y se lo comía. Y había un fulano que tenía treinta años o cuarenta años de cárcel. Dice:
    —Si me sacan de la cárcel, mato al lagarto de Jaén—. Dice…, dice— Pues si mato al lagarto de Jaén, ¿me echáis a la calle?—.
    Dice.: —Pues venga—.
    Dice: —¿Qué necesitas pa eso?—.
    Dice: —Pues mira, necesito un saco pólvora y un cebre.
    [Recopilador:] ¿Y un?
    [Informante: ] Un cebre.
    [Recopilador:] Cepre, ¿eso qué es?
    [Familiar del informante:] Pa encender.
    [Informante:] Un cebre, un… un d’ese que le ponen a la pólvora, con una mecha, que luego lo | Es un cebre. Pues ardió un [¿seguazo con la lengua de?] un caballo. Y un caballo. Pues se monta el tío en el caballo con el cebre y el palo en la mano. El caba- | El lagarto estaba en una cueva. El caballo | El lagarto estaba en una cueva, niño: —Papá, no se vaya usted—.
    ¿Sabes?  Y entonces, cuando pasaba alguien, se tiraba a…, a…, al que pasaba.
    Total, que se montó el tío en el caballo, pero eso tenía treinta añ- | ¿Sabes, niño? Se montó el tío en el caballo y, ya que pasó por onde estaba el lagarto, tiró el…, el…, un saco pólvora. Tiró el saco pólvora y el cebre y le pegó fuego.  Y se tragó el lagarto el saco…, el saco de pólvora y, al llegar el cebre a la pólvora, hizo: “¡plom!” y explotó. Por eso hay costumbre de decir que: “¡No te morirás | ¡No reventaras como el lagarto de Jaén!”
  4. Subcategoría

    2.4.3. Sobre demonios y seres monstruosos