El juego de la rayuela

Referencia: 
0436n
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Isabel Parra Galera
  3. Edad del informante: 
    56
  4. Localidad: 
    Chilluévar (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo y David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 9 Mayo, 2018
  8. Notas: 

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del MINECO “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P).

    Agradecemos la valiosa colaboración de Rosa Crespo Moreno, responsable del Centro de Adultos de Santo Tomé (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Otros datos de la informante:

    Isabel nació en el Cortijo los Torres (Chilluévar), de donde también proceden sus padres y abuelos. Con trece años se mudó a Santo Tomé, donde ha residido a partir de entonces. Trabaja en la agricultura. Asegura que muchos de los romances que va a recitar los aprendió mientras recogía aceituna.

  1. Categoría:

    Narrativa
  2. Subcategoría: 
    3.6. La escuela y los juegos
  3. ¶: 

    La rayuela era, era una cosa | Había dos clases de rayuela. Y yo ahora, ¡puf! Aquello hacía-, hacía- | una que hacíamos, como por ejemplo, hacíamos un cuadro, y luego le hacíamos así y luego así, y había nueve cuadros. Y entonces íbamos con un tejo, y en cada tres esos, nos parábamos a descansar. Y entonces, a la pata coja, le íbamos dando a eso hasta que llegábamos, llegábamos al seis a pata coja y ahí descansábamos. Y luego había uno, hasta que llegábamos al nueve. Y desde ahí, tirábamos el tejo y teníamos que pisarlo. Teníamos que procurar de, de no darle el punti-, el puntillo como e…, negro pa poder llegar a pisarlo. Si no, perdías.

  4. Subcategoría

    3.6. La escuela y los juegos