A tu puerta hemos llegado

Referencia: 
0503c
  1. Asunción Pindado Pindado y M.ª del Carmen Alonso Pindado
  2. Archivo de audio: 
  3. Informante: 
    María del Carmen Alonso Pindado
  4. Edad del informante: 
    62
  5. Localidad: 
    Mingorría
  6. Provincia: 
    Ávila, España
  7. Recopilador: 
    Luis Miguel Gómez Garrido
  8. Fecha de registro:

    Lunes, 23 Marzo, 2009
  9. Notas: 

    En esta versión, se repite el último verso de todas las estrofas.

    Ocupación y otros datos de la informante

    Alonso Pindado, María del Carmen
    Grado de instrucción: estudios primarios.
    Ocupación: labores domésticas.
    Fecha y lugar de nacimiento: 1947, Mingorría (Ávila).
    Origen de su familia: madre (Mingorría).
    Residencia actual: Mingorría.
    Viajes: Benidorm, Santander, Lourdes…
     

  10. Bibliografía: 

    Esta versión fue incluida previamente en Gómez Garrido (2014, n.º 110, dentro del apartado "2. Canciones de tema amoroso").

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    1. Amor y desamor
  3. ¶: 

    A tu puerta hemos llegado
    con intención de rondar,
    con permiso de tus padres
    y el tuyo, si nos le das.

    A tu puerta hemos llegado
    venticinco en la cuadrilla,
    si quieres que nos sentemos,
    saca venticinco sillas.

    A tu puerta hemos llegado
    con intención de cantar,
    siéntate encima la cama
    si nos quieres escuchar.

    Las horas de mi reloj,
    empezando por la una,
    entre todas las mujeres
    te quiero más que a ninguna.

    Te quiero más que a ninguna,
    María del corazón,
    dime pronto si me quieres,
    que ya van a dar las dos.

    Tengo que hacer una torre
    con la piedra de amar fiel,
    dime pronto si me quieres,
    que ya van a dar las tres.

    Eres hermosa en extremo
    y aquí traigo tu retrato,
    dime pronto si me quieres,
    que ya van a dar las cuatro.

    Eres hermosa en extremo
    y te quiero con ahínco,
    dime pronto si me quieres,
    que ya van a dar las cinco.

    Como lo ha firmao la luna,
    como lo ha firmado el Rey,
    dime pronto si me quieres,
    que ya van a dar las seis.

    Las siete son siete espinas
    que traigo en el corazón,
    que me quitarán la vida
    si tú me dices que no.

    María del corazón,
    no des palabra a otro novio,
    que me quitarién la vida
    antes de que den las ocho.

    A las nueve me encerraron
    por una mala mujer,
    que se llamaba su nombre…
    Tú lo puedes comprender.

    A las diez ya me sacaron
    de aquella triste prisión
    por una palabra tuya
    que traigo en el corazón.

    Las once ya vienen dando,
    hora de la despedida,
    ¡adiós, hasta que te cases,
    adiós, hasta que seas mía!

    Las doce ya vienen dando
    y aquí termina el reló,
    que tus hijos y los míos
    salgan de mi corazón.

    Y nosotros nos vamos
    y tú te quedas,
    sentadita en la cama
    como una reina.