Retrato de la dama

Referencia: 
1154c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Heliodora Salgado Gutiérrez
  3. Edad del informante: 
    46
  4. Localidad: 
    Alcoba
  5. Provincia: 
    Ciudad Real, España
  6. Recopilador: 
    Jerónimo Anaya Flores
  7. Fecha de registro:

    Domingo, 24 Diciembre, 1978
  8. Notas: 

    La informante indica que se cantaba en las cruces del mes de mayo.

    V. 11a: repite "Son tus".

    V. 25 y 26, con ligeros cambios: "Es tu cuerpo un bello cofre, / tapado con un cubierto, / con un pañuelito blanco / sufre la nieve del puerto".

  9. Bibliografía: 

    Versión publicada en Anaya Flores (1986: p. 109-111; música p. 171, vid. p. 243).

    Estudios

    ALVAR, Manuel (1971). Encuentro de tradiciones: la descripción física de una muchacha. En Cantos de boda judeo-españoles, 151-164. Madrid: Instituto Arias Montano; BELTRÁN, Rafael (2004). En torno a la canción de boda judeo-española Dize la nuestra novia: popularización y encuadres dramáticos para la descripción de la doncella. En De la canción de amor medieval a las soleares. Actas del Congreso internacional Lyra minima oral III, Sevilla, 26-28 de noviembre de 2001, ed. Pedro M. Piñero Ramírez, con la colaboración de Antonio José Pérez Castellano, 347-372. Sevilla: Fundación Machado y Universidad de Sevilla; DÍAZ-MAS, Paloma (1983). La canción El retrato y su uso ocasional. Revista de Folklore, 30, 199-205; González Palencia, Ángel, y Mele, Eugenio (1944). La maya. Notas para su estudio en España. Madrid: Instituto Antonio de Nebrija (CSIC); FRAILE GIL, José Manuel (1995). El mayo y sus fiestas en tierras madrileñas. Consejería de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid, 1995 (estudio y textos); MAÑERO LOZANO, David (2016). Los retratos de la dama. Recursos de traslación y propagación literaria en la confluencia de la tradición culta y popular, Rivista di Filologia e Letterature Ispaniche, 19, 9-41; RODRÍGUEZ MARÍN, Francisco (1933). Coser y cantar. Apuntes para una figura de mujer hilvanados por el Bachiller Francisco de Osuna. Sevilla: Tipografía de M. Carmona; RUIZ FERNÁNDEZ, M.ª Jesús (1992). Supervivencias de la canción de mayo medieval: un ejemplo en el cancionero tradicional andaluz, en Actas del II Congreso Internacional de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, vol. 1, 783-795. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá.

    Otras versiones recogidas en repertorios modernos

    Albalate de Zorita, Guadalajara, que procede de una copia del cura de la Villa (Fuentes Sánchez 2016: 303-310).

    Albanchez de Mágina, Jaén (García y Garrido 1991: 172).

    Albares, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 310-314).

    Almonacid de Zorita, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 322-325).

    Ambite, Madrid (Fraile Gil 1995: 127-128).

    Arcos de la Frontera, Cádiz (Piñero y Atero 1986: 112-113).

    Berninches, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 329-332).

    Cabañas de Alista, Zamora (Manzano Alonso 1982: 386).

    Cabañes de Esgueva, Burgos (Manzano Alonso 2001: 385).

    Campanario, Badajoz (Gil García 1998: I, 57-59 y 214).

    Campo Arcís, Valencia (Pardo y Jesús-María 2002: 363-367).

    Cascajales de la Sierra, Burgos (Manzano Alonso 2001: 383).

    Castellar de Santiago, C. Real (Pliego 2011, n.º 81).

    Castellar de Santiago, C. Real (Pliego 2011, n.º 82).

    Castellar de Santiago, C. Real (Pliego 2011, n.º 83).

    Castellar de Santiago, C. Real, tomada de una fotocopia distribuida en la cruz (Pliego 2011, n.º 84).

    Castellar de Santiago, C. Real, tomada de una fotocopia distribuida en la cruz (Pliego 2011, n.º 85).

    Castellar de Santiago, C. Real, tomada de una fotocopia distribuida en la cruz (Pliego 2011, n.º 86).

    El Arrecife, La Carlota, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 546-547).

    El Rinconcillo, La Carlota, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 545-546).

    El Robledo, Albacete (Fraile Gil 2000: 160-162).

    Escopete, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 339-343).

    Fuentidueña de Tajo, Madrid (Fraile Gil 1995: 122-124).

    Garganta de los Montes, Madrid (Fraile Gil 1995: 121).

    Hueva, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 347-351).

    La Puebla de la Sierra, Madrid (Fraile Gil 1995: 138-139).

    Luque, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 544-545).

    Mazuecos, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 351-356).

    Montemayor, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 548).

    Montilla, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 547-548).

    Moral de Calatrava, C. Real (Fraile Gil 2000: 123).

    Morata de Tajuña, Madrid (Fraile Gil 1995: 129-130).

    Ochavillo del Río, Fuente Palmera, Córdoba (Moreno Moreno 2016: 543-544).

    Pastrana, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 363-367).

    Pedrosa de Valdelucio, Burgos (Manzano Alonso 2001: 384).

    Pegalajar, Jaén (García y Garrido 1991: 173-174).

    Pozo de Almoguera, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 367-369).

    Robledo de Chavela, Madrid (Fraile Gil 2003: 138, n.º 78).

    Salcedón, Guadalajara (Fuentes Sánchez 2016: 369-373).

    Santiago de Mora, Ayto. Tobarra, Albacete (Fraile Gil 2000: 163).

    Valdaracete, Madrid (Fraile Gil 1995: 124-126).

    Villalube, Zamora (Manzano Alonso 1982: 385).

    Villanueva de la Serena, Badajoz (Gil García 1998: I, 149-150 y 382).

    Villarejo de Salvanés, Madrid (Fraile Gil 1995: 135).

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    1. Amor y desamor
  3. ¶: 
    Mis compañeros y yo    
    venimos con gran empeño
    de dibujar a esta dama,    
    la más bonita del pueblo.
     
    ¿Por dónde emprecipiaré    
    (y) a dibujar tu belleza?
    Empiezo por lo más alto    
    de tu divina cabeza.
     
    Son tus cabellos de oro,    
    que cuando vas a peinarlos
    parecen por tus espaldas    
    los rayos del sol dorado.
     
    Tu frente es cándida y linda,    
    pues tan con tan lindo plazo
    parece un lindo botón    
    que arroja la flor del campo.
     
    Son tus cejas arqueadas    
    con más vueltas que arrodeos,
    con todo Guadalquivir,    
    con todos sus arroyuelos.
     
    Son tus ojos dos luceros,    
    puestos con tal perfección
    que dan tanta luz al mundo    
    como cuando sale el sol.
     
    Manojitos de alfileres    
    me parecen tus pestañas,
    que cuando vas a cerrarlos    
    me los clavas en el alma.
     
    Es tu nariz afilada,    
    no la puedo difinir;
    no sé si es de oro o plata    
    o es de alabastro o marfil.
     
    Son tus labios tan morados    
    como un hermoso clavel;
    la vida me ha de costar    
    o lo tengo de oler.
     
    De los finos pelos de India    
    los comparo con tus dientes:
    unos merecen dinero    
    y otros suspiros ardientes.
     
    En el cielo de tu boca    
    tengo puesta mi esperanza,
    y aquel que del cielo espera    
    tarde que temprano alcanza.
     
    Tu garganta es cristalina,    
    que cuando vas a beber
    el agua me se tramina,    
    sin poderla contener.
     
    Es tu pecho un bello cofre,    
    tapado con un cubierto,
    con un pañuelito blanco    
    sufre la nieve del puerto.
     
    Y esas dos peñas de nieve    
    que en tu pecho ties de adorno,
    dime si son de oro o plata    
    o están prendidas a torno.
     
    Son tus brazos de alabastro,    
    y esos dedos de marfil
    se han de pintar con los míos    
    o su pena he de morir.
     
    De los dedos de la mano    
    te doy uno y quedan cuatro,
    por haberte conocido    
    y haberte querido tanto.
     
    De los dedos de la mano    
    te doy uno y quedan tres,
    por haberte conocido    
    y haberte querido bien.
     
    De los dedos de la mano    
    te doy uno y quedan dos,
    por haberte conocido    
    y haberte tenido amor.
     
    De los dedos de la mano    
    te doy uno y queda otro,
    por haberte conocido    
    y no verte hablar con otro.
     
    De uno que me ha quedado    
    te lo doy de buena gana,
    solo por hablar contigo    
    a las dos de la mañana.
     
    Es tu cintura delgada    
    como el junco de ribera;
    que todas las de tu calle,    
    tú sola pones bandera.
     
    De tu cintura a los muslos    
    no te puedo dibujar;
    lo que mis ojos no han visto    
    jamás lo podrán pintar.
     
    Son tus muslos dos colunas   
    que sostienen tu edificio,
    hermosa de las ciudiades    
    y del hermoso prodigio.
     
    Mis compañeros y yo    
    queremos pintar tus piernas,
    y por no saber el nombre    
    nos hemos quedado en medias.
     
    El zapato d’esta dama    
    merecía ser de plata
    y las hebillas de oro,    
    y yo rendido a sus plantas.
     
    Ya te tengo dibujada    
    toditas tus perfecciones;
    mis compañeros y yo    
    queremos que nos perdones.