Los mandamientos de amor

Referencia: 
1230c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Gregoria Escolar
  3. Edad del informante: 
    58
  4. Localidad: 
    Cogeces del Monte
  5. Provincia: 
    Valladolid, España
  6. Recopilador: 
    Joaquín Díaz y José Delfín Val
  7. Fecha de registro:

    Domingo, 1 Enero, 1978
  8. Notas: 

    En esta versión, la última estrofa se canta de la siguiente forma: "Los diez mandamientos santos / solo se encierran en dos: / en quererte a ti, paloma, / prenda de mi corazón, / prenda de mi corazón, / prenda de mi corazón, / los diez mandamientos santos, / solo se encierran en dos".

    Archivo sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00001 17).

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Los mandamientos de amor".

    Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    1. Amor y desamor
  3. ¶: 
    Los mandamientos de amor
    te vengo a cantar, paloma,
    para que me des el sí
    y me tengas en memoria.
     
    En el primer mandamiento,
    la primer cosa es amar;
    te tengo en el pensamiento
    y no te puedo olvidar.
     
    El segundo, no jurar;
    toda mi vida he jurado
    no separarme de ti
    y estarme siempre a tu lado.
     
    El tercero, oír misa;
    nunca estoy con devoción,
    siempre estoy pensando en ti,
    prenda de mi corazón.
     
    El cuarto, honrar padre y madre;
    el respeto les perdí,
    el respeto y el cariño,
    todo te lo tengo a ti.
     
    El quinto es no matar;
    a nadie he matado yo,
    el muerto soy yo, señores,
    ella fue quien me mató.
     
    Niñas que estáis al balcón
    (y) no os metáis para adentro,
    hacéis pecar a los hombres
    en el sexto mandamiento.
     
    El séptimo, no robar;
    yo no he robado a nadie,
    he de robar a una niña
    si no me la dan sus padres.
     
    Octavo, no levantar
    falso testimonio a nadie,
    pero a mí me lo levanta
    una niña de esta calle.
     
    Noveno, no desear
    la mujer de tu vecino;
    si alguno a ti quiere hablarte,
    tendrá que verse conmigo.
     
    Décimo, no codiciar
    bienes que sean ajenos;
    niña, tú serás mi bien,
    yo solo a ti te deseo.
     
    Los diez mandamientos santos
    solo se encierran en dos:
    en quererte a ti, paloma,
    prenda de mi corazón.