Las estrellitas del cielo

Referencia: 
0504c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Julia Ayuso García
  3. Edad del informante: 
    82
  4. Localidad: 
    Nava de Arévalo
  5. Provincia: 
    Ávila, España
  6. Recopilador: 
    Luis Miguel Gómez Garrido
  7. Fecha de registro:

    Jueves, 4 Diciembre, 2008
  8. Notas: 

    En esta versión, después de las estrofas 1-4 y 11-12, se canta el siguiente estribillo "Amor, amor, / tú tienes que ser / la prenda querida / de to mi querer, / de to mi querer / de to mi querer, / amor, amor, / tú tienes que ser". Por otra parte, se repite el primer verso de las estrofas 2-5 y 9, el cuarto de la sexta y el quinto de la octava.

    Ocupación y otros datos de la informante

    Ayuso García, Julia
    Grado de instrucción: estudios primarios.
    Ocupación: labores domésticas.
    Fecha y lugar de nacimiento: 1926, Nava de Arévalo (Ávila).
    Residencia actual: Nava de Arévalo.
    Viajes: Barcelona, San Sebastián, Tarragona.

  9. Bibliografía: 

    Esta versión fue incluida previamente en Gómez Garrido (2014, n.º 106, dentro del apartado "2. Canciones de tema amoroso").

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    1. Amor y desamor
  3. ¶: 

    Las estrellitas del cielo
    las cuento y no están cabales;
    faltan la tuya y la mía,
    que son las más principales.

    Dentro de mi pecho tengo
    dos escaleras de vidrio:
    por una sube el amor,
    por otra baja el cariño,
    por una sube el amor,
    por otra baja el cariño.

    Despierta, calandria hermosa,
    que a tu puerta hay un jilguero,
    en tu ventana una rosa,
    y en tu pecho un prisionero,
    en tu ventana una rosa,
    y en tu pecho un prisionero.

    Ojos verdes son traidores
    y azules son hechiceros,
    y un poquito acastañados
    son firmes y verdaderos.

    Cómo quieres que te quiera,
    y que te tenga primor,
    si otro pajarillo canta
    dentro de mi corazón,
    si otro pajarillo canta
    dentro de mi corazón.

    Por tres perras chicas
    te voy a comprar
    dos varas de tela
    para un delantal,
    para un batiné,
    hechito a la moda,
    que te vaya bien.

    El amor y el interés
    tuvieron batalla un día,
    pudo más el interés
    que el amor que en mí tenía.

    Anoche, a la una,
    mañana, a las dos,
    me riñe mi madre
    con mucha razón,
    con mucha razón,
    anoche, a la una,
    mañana, a las dos.

    Dentro de mi pecho tengo
    dos escaleras de vidrio:
    por una sube el amor,
    por otra baja el cariño,
    por una sube el amor,
    por otra baja el cariño.

    Cómo quieres, niña,
    que te vaya a ver,
    si vengo de arar
    al anochecer.
    Mientras que ceno
    y arreglo el ganao,
    cuando voy a verte,
    ya te has acostao.
    Pego a la ventana,
    no quieres abrir,
    ¡cuántos malos ratos
    paso yo por ti!

    Despierta, calandria hermosa,
    que a tu puerta hay un jilguero,
    en tu ventana una rosa,
    y en tu pecho un prisionero,
    en tu ventana una rosa,
    y en tu pecho un prisionero.

    La vara de San José
    todos los años florece,
    la vara de San José
    todos los años florece.
    Las palabras de los hombres
    las dicen y no parecen,
    las palabras de los hombres
    las dicen y no parecen.