Dios te salve, reina y madre

Referencia: 
2302c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Cayetana Puertas Rodríguez y Rosa Puerta Martín
  3. Edad del informante: 
    77 y 83
  4. Localidad: 
    Laujar de Andarax (Alpujarra almeriense)
  5. Provincia: 
    Almería, España
  6. Recopilador: 
    David Mañero Lozano
  7. Fecha de registro:

    Martes, 26 Junio, 2018
  8. Notas: 

    Las informantes aseguran que se cantaba en la procesión de la Virgen después de una salve típica de la localidad (2301c).

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y al  Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

    Otros datos de las informantes:
    Cayetana nació en Laujar de Andarax, donde ha vivido siempre. Ha trabajado como ama de casa. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como agricultor y su madre se dedicaba a las tareas domésticas.

    Rosa nació en Laujar de Andarax. Ha trabajado como asistenta del hogar y como empleada de un restaurante. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como albañil y agricultor y su madre era ama de casa.

    Pendiente de transcripción musical.

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    7. Oraciones, conjuros y otras fórmulas supersticiosas
  3. ¶: 
    Dios te salve, reina y madre de misericordia,
    vida y dulzura, esperanza nuestra.
    Dios te salve.
    A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
    a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
    Ea, pues, señora, abogada nuestra,
    vuelve a nosotros esos son tus ojos misericordiosos.
    Y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
    fruto bendito de tu vientre.
    ¡Oh, clementísima!, ¡oh, piadosa!,
    ¡oh, dulce Virgen María!,
    ruega por nos, santa madre de Dios
    para que seamos dignos de alcanzar las promesas
    de nuestro señor Jesucristo.
    Amén.