Con mi caballo Lucero

Referencia: 
1875c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Pillo y su grupo
  3. Edad del informante: 
    35 y sin datos
  4. Localidad: 
    Candeleda
  5. Provincia: 
    Ávila, España
  6. Recopilador: 
    Joaquín Díaz González y Félix Pérez
  7. Fecha de registro:

    Viernes, 1 Enero, 1982
  8. Notas: 

    Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00013 02)

    Título indicado en las anotaciones de campo: "Jota".

    En los fondos documentales de la fundación existen varias grabaciones en video en las que aparecen los intérpretes de estos temas tocando, junto a un grupo de vecinos que acompañan el canto e interpretan el baile tradicional candeledano (Nota de Joaquín Díaz).

    Esta versión se canta de la siguiente forma: "Con mi caballo Lucero, / que a la sierra la llevé / con mi caballo Lucero / y las flores del romero / se vinieron a sus pies, / se vinieron a sus pies / cuando la dije: “te quiero”. // Yo también me casaría. / Dicen que ya estás casada, / yo también me casaría, / y la vida de casados / será como el primer día. / Será como el primer día, / dicen que ya estás casada. // ¡Vivan los candeledanos! / ¡Viva Candeleda, viva!, / ¡vivan los candeledanos!, / ¡viva la Virgen de Chilla!, / y ¡viva los que cantamos! / y ¡viva los que cantamos! / ¡Viva Candeleda, viva! // Agua de ningún venero. / Ya no bebe mi caballo / agua de ningún venero, / que ahora bebe mi caballo / agua en un cubito nuevo / agua en un cubito nuevo / ya no bebe mi caballo. // Han cantao los señoritos. / Ha llegao la despedida, / han cantao los señoritos, / no se suben a la sierra / ni se suben a los riscos, / ni se suben a los riscos. / Ha acabao la despedida".

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    1. Amor y desamor
  3. ¶: 
    Que a la sierra la llevé
    con mi caballo Lucero
    y las flores del romero
    se vinieron a sus pies
    cuando la dije: “te quiero”.
     
    Dicen que ya estás casada,
    yo también me casaría,
    y la vida de casados
    será como el primer día.
     
    ¡Viva Candeleda, viva!,
    ¡vivan los candeledanos!,
    ¡viva la Virgen de Chilla!,
    y ¡viva los que cantamos!
     
    Ya no bebe mi caballo
    agua de ningún venero,
    que ahora bebe mi caballo
    agua en un cubito nuevo.
     
    Ha llegao la despedida,
    han cantao los señoritos,
    no se suben a la sierra
    ni se suben a los riscos.