Canto a la mujer cordobesa

Referencia: 
2271c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Consuelo Bueno Gómez
  3. Edad del informante: 
    85
  4. Localidad: 
    Cazorla (Sierra de Cazorla)
  5. Provincia: 
    Jaén, España
  6. Recopilador: 
    Manuel Rodríguez Arévalo
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 6 Junio, 2018
  8. Notas: 

    El informante asegura que aprendió este poema de un maestro itinerante que enseñaba en los cortijos, que era natural de Villanueva.

    Se trata de una versión de un poema de Julián Sánchez-Prieto, “El pastor poeta” (Ocaña, 1886-Colmenar Viejo,  1979), perteneciente a su obra de teatro Un alto en el camino (1928). Vid. “Ayer fue enterrado el pastor poeta”, El País, 1050 (19-9-79).

    Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del MINECO “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P).

    Agradecemos la colaboración de Miguel Cuadros Arias, responsable del Centro de Adultos de Peal de Becerro (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

    Notas léxicas
    vergel: con el sentido de 'rejón'.

    Otros datos de la informante:
    Consuelo nació y se crio en Cazorla. Vive en Peal de Becerro desde los años 60.

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    20.1. Textos oralizados y de autor. Versiones de textos literarios
  3. ¶: 
    Es artista y cordobesa,
    con andares de gitana;
    habla como una sultana,
    mira como una princesa.
     
    ¡Si la vieras a caballo!
    En Córdoba la encontré,
    sí, allí fue,
    cuando en la feria de mayo
    las treinta mulas compré.
     
    Comentando en la corría,
    que es en la que Antonio Cañero
    sacando su jaca hería
    puso el vergel* más certero
    que había puesto en sus días.
     
    ¡Qué trajín, cuánta alegría!
    De aquel bullir que no cesa
    la gracia y soberanía
    de la mujer cordobesa.
    La aplaudí y me conoció
    y a hablarme otra vez volvió.