Buenas tardes, pinchorreros

Referencia: 
2319c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Ismael Aguado Acosta
  3. Edad del informante: 
    18
  4. Localidad: 
    Amusco (Tierra de Campos)
  5. Provincia: 
    Palencia, España
  6. Recopilador: 
    María Victoria Weber-Antón
  7. Fecha de registro:

    Miércoles, 17 Enero, 2001
  8. Notas: 

    Este tipo de composiciones son recitadas por los quintos durante las fiestas de san Antón Abad celebradas en San Cebrián de Campos (Palencia). Los recitadores, ataviados con un traje tradicional, declaman montados en una mula.

    Nota de María Victoria Weber-Antón:

    El 31 de diciembre de 2001 queda suspendido en España el servicio militar obligatorio. Se creará un ejército profesional. La mayoría de los reclutas del año 2001 no tendrá que cumplir el servicio militar, ya que el 31 de diciembre todos los soldados deberían estar ya licenciados.

    Por ello, ninguno de los quintos de 2001 de San Cebrián de Campos se incorporará a filas. Sin embargo, sí se celebra la quintada, manteniéndose así, y hasta la actualidad, la fiesta de Quintos y la tradición de recitar las cuartetas en la festividad de San Antón.

    Notas léxicas de María Victoria Weber-Antón:

    verso: ‘estrofa’, es una denominación metonímica, donde se toma la parte (el verso) por el todo (la estrofa). Algo similar ocurre con el nombre de estos poemas de quintos, composiciones consagradas como cuartetas. Aquí, la estrofa (cuartetas asonanta) o copla da nombre al poema entero. Es un diatopismo de San Cebrián de Campos y zona (Weber-Antón 2017: 28-29). Por otra parte, el DLE (2014) recoge un uso coloquial de verso referido a toda “una composición en verso”.

    Otros datos del informante

    Ismael es de Amusco (Palencia), su padre es de San Cebrián de Campos.

  9. Bibliografía: 

    Versión publicada en Weber-Antón (2017: 256-259).

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    20.7. Textos oralizados y de autor. Recitaciones de los quintos
  3. ¶: 
    Buenas tardes, pinchorreros,
    buenas tardes, san Antón,
    los quintos del 2001
    repetimos la tradición.
     
    Con tantos acontecimientos
    como ha tenido San Cebrián,
    le entran a uno las dudas
    de no saber cómo empezar.
     
    Todos me conocéis,
    yo me llamo Ismael
    y, si alguno no me conoce,
    tengo un antojo en la piel.
     
    Con el paso de los años
    San Cebrián se moderniza
    tenemos mucho más dinero
    y vivimos mucho más deprisa.
     
    Si por alguna cosa el pueblo
    fue famoso años atrás,
    nadie duda que fue el vino
    las bodegas y la amistad.
     
    Pero he aquí, pinchorreros,
    que el viñedo se acabó
    y, puestos a sacar agua,
    solo un chorrillo salió.
     
    Mira que es grande el pueblo
    para poder investigar,
    que entre Pedro y un entendido
    lo acabaron por encontrar.
     
    Tuvieron una tubería
    a prueba durante tres meses
    y el agua que de allí manaba
    salía cargada de peces.
     
    Menos mal que el caudal
    en verano puede aumentar
    con el agua que sobra a mi huerto
    cuando me pongo a regar.
     
    Pedro y sus muchachos
    han hecho una cooperativa,
    cuanto más manda el empresario
    más se tocan la barriga.
     
    Pero puestos a dar medallas,
    la primera para Pedro,
    al final es el que mueve
    lo poco que hay en el pueblo.
     
    La carretera de la circunvalación
    se parece a la Gran Vía:
    bancos, luz y pavimentación
    para pasear noche y día.
     
    Muchas otras noticias
    han surgido este año,
    abriremos otra página
    con tela del mismo paño.
     
     
    Vamos a hablar del cura
    que se parece a Pavarotti,
    canta como un tenor
    y se va a presentar a la OTI.
     
    Para ir a la ermita
    anda pidiendo viaje,
    cree que a su gran coche
    se le va a romper el anclaje.
     
    Pero no se enfade,
    porque sé que el año pasado
    le dijeron muchas cosas
    y no estaba acostumbrado.
     
    Después de cinco largos siglos
    de rezos y de oración,
    el retablo de la iglesia
    gozó de restauración.
     
    La Virgen nuestra patrona
    habrá quedado contenta,
    menudas sesiones nos dieron
    todos en su presencia.
     
    La ermita se engalanó
    para embellecer la romería,
    dicen que la Virgen agradeció
    la sombra que la cubría.
     
    Y a la sombra de la Virgen
    obispos y curas se guardan,
    mientras el pueblo aguantaba
    todo el sol que pegaba.
     
    Cambiando un poco de tema,
    de política voy a hablar,
    de las elecciones generales
    que volvió a ganar Aznar.
     
    Muy pocos van a votar,
    la gente se queda en casa,
    a ver si es que ahora
    no queremos democracia.
     
    Y ahora el señor del bigote
    ya no tendrá excusa
    para arreglar los problemas
    con mayoría absoluta.
     
    Los inmigrantes cruzan el estrecho
    pa ver lo que les han contado,
    les han dicho que España va bien
    pero todavía no lo han comprobado.
     
    Qué pasa con el petróleo
    que vale más que una vida,
    algunos venden el coche
    pa comprar gasolina.
     
    Elecciones en Estados unidos,
    muy pocos van a votar,
    pero habrá que llamar a Nevares
    para enseñarles a contar.
     
    Los jóvenes son criticados
    por las bebidas y los horarios,
    pero para hacer alguna cosa
    siempre son voluntarios.
     
    La riqueza cultural
    del pueblo de San Cebrián
    la mantienen viva los jóvenes
    y las mujeres de media edad.
     
    La asociación El Toril
    ha dado un paso de gigantes,
    ayudándonos a debatir
    la educación que daban antes.
     
    Los cinco estuvieron geniales
    en todas sus intervenciones,
    para que luego vayan diciendo
    que valen poco los jóvenes.
     
    Aunque el equipo de fútbol
    este año no se le ha visto,
    algunos se van al Amusco
    y el Míster se queda en el Cristo.
     
    Un nuevo deporte
    que todos podéis practicar:
    la caza del jabalí
    con azadilla y puntal.
     
    Y si todo esto es poco,
    nosotros hemos montado
    una asociación juvenil
    para quedarse acojonado.
     
    El año pasado
    un chaval del centro
    entró en el baile
    y cogió lo de dentro.
     
    Y es que yo creo
    que les dejan mucha libertad
    y a veces me pregunto:
    ¿no estaré para ingresar?
     
    Salgo de casa
    y lo único que veo
    es a todos ellos
    y a alguno de paseo.
     
    Les voy a dejar
    de hablar de este tema
    para ahora contar
    lo del cambio de bar.
     
    Una quinta mía,
    que la tengo ahí al lado,
    no la gustaba estudiar
    y se puso a trabajar.
     
    Las cosas la fueron bien,
    aunque solo era camarera,
    pero luego se decidió
    y compró la Tasca Pinchorrera.
     
    Y si las noches de verano
    tienes que ir a regar,
    acércate aunque sea tarde
    que gente te encontrarás.
     
    Y luego nuestros padres
    preguntan que dónde hemos estado,
    y es que había fiesta
    en el bar de ahí al lado.
     
    Hablando de fiesta,
    aquí hay mucha en San Cebrián,
    la autoescuela nos trae orquesta,
    ¿para qué queremos más?
     
    Esa misma noche
    la gente se peleó
    y una botella de Larios
    en la cabeza acabó.
     
    De las chicas de este pueblo,
    qué les voy a contar,
    que les gusta mucho la fiesta
    y no quieren trabajar.
     
    Y llevábamos avisando
    ya más de un par de semanas,
    estaos en casa mocitas
    u os quedáis sin enramada.
     
    Y la que se haya enfadado
    porque en su casa no paró el tractor,
    hay un refrán que dice
    que “el que avisa no es traidor”.
     
    Y hablando de tradiciones
    que todos queréis conservar,
    mojaros un poco el culo
    y empezad a colaborar.
     
    Las fiestas de septiembre
    han dado mucho que hablar,
    porque las damas de las fiestas
    no habitan en este lugar.
     
    A los que vienen de fuera
    igual les debemos tratar,
    quién sabe si en un futuro
    a nosotros nos toque emigrar.
     
    Con estos 50 versos*
    yo me quiero despedir,
    no sea que sean muchos
    y os empiece a aburrir.
     
    Pero no quiero despedirme
    sin antes pedir perdón
    a todo el que haya ofendido
    y a nuestro San Antón.
     
    Adiós, san Antón bendito,
    adiós, san Antón Abad,
    les espero esta noche en el baile
    que es para toda la vecindad.
     
    ¡Viva san Antón Abad!