¡Oh, glorioso san Antón!

Referencia: 
2325c
  1. Archivo de audio: 
  2. Informante: 
    Natalia Aguado Ramos
  3. Edad del informante: 
    18
  4. Localidad: 
    San Cebrián de Campos (Tierra de Campos)
  5. Provincia: 
    Palencia, España
  6. Recopilador: 
    María Victoria Weber-Antón
  7. Fecha de registro:

    Sábado, 16 Enero, 2010
  8. Notas: 

    Este tipo de composiciones son recitadas por los quintos durante las fiestas de san Antón Abad celebradas en San Cebrián de Campos (Palencia). Los recitadores, ataviados con un traje tradicional, declaman montados en una mula.

    Nota de María Victoria Weber-Antón:

    Hay que destacar dos hechos importantes en este año:

    Hasta ahora, los quintos recitaban las cuartetas en primer lugar, por orden de nacimiento. En segundo lugar lo hacían las quintas, siguiendo este mismo orden. A partir del año 2010, el criterio a seguir en el orden de recitación es la fecha de nacimiento, independientemente del sexo. Son pasos hacia una mayor igualdad entre hombres y mujeres.

    Por primera vez, en 2010, no se recitan las cuartetas el mismo día de San Antón, sino el sábado 16 de enero. A partir de ahora, se celebrará la fiesta el sábado más cercano al 17 de enero, festividad de San Antón. La finalidad es, obviamente, que pueda asistir más gente en día no laborable. El cambio de fecha y la polémica suscitada al respecto se tematiza en todas las cuartetas de este año.

  9. Bibliografía: 

    Versión publicada en Weber-Antón (2017: 281-284).

  1. Categoría:

    Cancionero
  2. Subcategoría:

    20.7. Textos oralizados y de autor. Recitaciones de los quintos
  3. ¶: 
    [Com.] ¡Oh, glorioso san Antón!,
    hoy, 16 de enero,
    la primera quinta del año
    saluda al pueblo pinchorrero.
     
    Año tras año los quintos
    a saludarte venimos
    y hoy, como ves, san Antón,
    los del 2010 cumplimos.
     
    Me toca empezar a mí,
    los turnos ya se han cambiado,
    la igualdad es un derecho
    que aquí sí que se ha aplicado.
     
    Todavía no es San Antón,
    pues hemos cambiado la fecha,
    pero no importa, pinchorreros,
    la ilusión es lo que cuenta.
     
    Ser flexibles con las fechas
    es de gente inteligente,
    hay que adaptarse a los tiempos
    para que acuda más gente.
     
    En su día se cambió
    la de la Virgen del Prado
    y todos somos conscientes
    de que dio buen resultado.
     
    Somos pocos en los pueblos,
    se habla de despoblación;
    si no nos ponemos al día,
    ¿dónde irá esta tradición?
     
    Solo somos cinco quintos,
    hubo poca natalidad;
    lo importante no es el número,
    lo que sobra es calidad.
     
    Desde pequeños, amigos;
    mil historias que contar,
    y este año la quintada,
    que nunca vamos a olvidar.
     
    Somos muchas mujeres,
    ¡pues qué le vamos a hacer!,
    está claro que a los hombres
    les toca obedecer.
     
    Los jóvenes de hoy en día
    necesitamos recogernos
    en otro sitio que en el bar,
    pues no tenemos presupuesto.
     
    Y por falta de local,
    a pesar de peticiones,
    un vecino del pueblo
    lo dejó sin condiciones.
     
    Que seamos tantas chicas
    se nota en el ambiente,
    los chicos de otros pueblos
    vienen a ver que se cuece.
     
    Con los pueblos vecinos
    hay buena relación,
    sobre todo con Villoldo,
    nos queremos un montón.
     
    A nosotros nos critican
    de que nunca nos mojamos,
    pero cuando necesitan algo,
    de nosotros echan mano.
     
    La escuela de verano
    la sacamos adelante
    aprendiendo de los fallos
    y eso es lo más importante.
     
    De la asociación juvenil
    hemos tomado los cargos
    para empezar el año
    intentando aportar algo.
     
    Ahora todos los chicos,
    prestad mucha atención,
    que allá van unos versos
    con la mejor intención.
     
    Apeados a la barra
    os pasáis la noche entera
    esperando a ver si cae
    de madura alguna breva.
     
    Con el cubata en la mano
    os ponéis largos los dientes
    y la cabeza sacáis
    y otras cosas muy calientes.
     
    Cuando se acaba la noche,
    decís alguna parida
    y a casa marcháis
    a concluir la partida.
     
    Así, pues, amigos míos,
    habrá que echarle salero,
    si no queréis que liguemos
    siempre con un forastero.
     
    Orgullosa de ser
    hija de agricultor
    y una madre que trabaja
    el arte de la restauración.
     
    A mí me gustan los pueblos,
    me ilusiona el mundo rural,
    lástima que tanta gente
    lo tenga que abandonar.
     
    Y siguiendo con el tema,
    ¡ay qué problema, señores!
    nadie da con la solución
    que subsane tantos errores.
     
    Pero hablan de despoblación,
    del futuro de nuestros pueblos;
    mucha literatura,
    no se lo creen ni ellos.
     
    Políticos y sindicatos
    sueltan y sueltan promesas,
    los precios son más baratos
    y el campo se muere de pena.
     
    Este año se reducen
    las ayudas de la PAC,
    ¿qué será de mi padre
    y de todos los demás?
     
    La economía está muy floja,
    lo estamos pasando mal,
    los bancos se lo llevaron
    y se lo vuelven a dar.
     
    Esto sí que tiene gracia,
    los que roban son los buenos
    y de premio, pobrecillos,
    les inyectan más dinero.
     
    Una luz apareció
    con la presencia de Obama,
    los pobres del mundo entero
    recobraron la esperanza.
     
    Pero el tiempo va pasando
    y lo que eran ilusiones
    se van poco a poco acallando
    ante tantas oposiciones.
     
    La guerra de Afganistán
    tenía los días contados,
    las muertes van cayendo,
    las bombas y atentados.
     
    Y esto no es lo peor
    en este mundo occidental,
    el progreso que disfrutamos
    mata a media humanidad.
     
    El hambre y las desigualdades,
    el sida y la corrupción,
    y luego todos nos quejamos
    de tanta desilusión.
     
    Y después de este repaso,
    un repaso que da pena,
    voy a hablar de mi futuro,
    voy a hablar de mi carrera.
     
    El futuro es lo que manda
    y eso es lo que busco yo,
    ahora estudio en Salamanca,
    mucha ciencia y diversión.
     
    A la hora de elegir
    qué carrera escoger,
    me incliné por biología
    y ahora me toca aprender.
     
    Ojalá que esta carrera
    me ayude a entender muchas cosa,
    descifrar misterios de la vida,
    de campos frutales y rosas.
     
    Y ahora quiero seguir
    hablando de religión,
    unas palabras merece
    el jefe de esta institución.
     
    Y qué decir del cura del pueblo,
    si sabe lo que pienso de él,
    es un gran amigo mío
    y eso es muy de agradecer.
     
    Que si el campamento de la zona,
    que si una charlita en el bar,
    lo que es bien interesante
    son los consejos que nos da.
     
    A Raúl, nuestro curita,
    no se le puede olvidar
    que, aunque es amigo mío,
    hoy le voy a criticar.
     
    Que la Iglesia no funciona,
    que Munilla no me va,
    tú tranquilo, Raúl,
    que ya está en San Sebastián.
     
    Aquí te queremos mucho,
    siempre hay alguien que dirá
    y yo a vece me pregunto
    si no podrías darnos más.
     
    Y antes de terminar
    quiero dar una opinión
    de nuestras autoridades,
    de nuestra corporación.
     
    El ayuntamiento no está mal,
    pues se ven las diferencia:
    boletín informativo
    y buzón de sugerencias.
     
    Las comisiones abiertas
    para poder participar
    y resolver los problemas
    en lugar de criticar.
     
    Pero faltan las asambleas
    que prometieron hacer,
    tan solo una hemos tenido,
    ¿no interesará tal vez?
     
    Algún día no sabemos
    si informática o pintura,
    que si a yoga o a gimnasia,
    que si a la Biblia del cura.
     
    En San Cebrián la cultura
    siempre ayudó a pensar,
    ahora todos son cursos
    para el rato pasar.
     
    Los tiempos son complicados
    para quienes sirven al pueblo,
    mis palabras son de ánimo,
    ¡adelante, compañeros!
     
    Y ahora sí que termino
    mi cuarteta o mi opinión
    deseando lo mejor
    para toda la población.
     
    Vamos a divertirnos,
    vamos a hacer vecindad,
    vamos a reconocer
    nuestra mayoría de edad.
     
    Divertíos y sed generosos,
    de todo el pueblo es la fiesta,
    pero solo somos los quintos
    los que pagamos la orquesta.
     
    ¡Vivan los quintos de este año,
    viva san Antón Abad,
    vivan todos los forasteros
    y viva y viva San Cebrián!
     
    ¡Viva san Antón Abad!
     
    [Com.: ¡Viva los del 2010!]